24 de febrero de 2013 / 07:16 p.m.

Cd. de México  • Una simple caída puede provocar lesiones, algunas de ellas mortales como fracturas de columna, cadera y golpes en la cabeza, señaló Grisel Lupercio Morales, especialista en medicina de rehabilitación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

La especialista de la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación Siglo XXI señaló las caídas son un síndrome geriátrico por trastornos de la marcha que afecta en promedio al 15 por ciento en la población de 60 años; se incrementa a 35 por ciento a los 70 y a 50 después de los 80, por ello advirtió que si no son detectados y tratados a tiempo, provocan que quienes los padecen sean cada día más dependientes y pierdan funcionalidad en sus actividades cotidianas.

Lupercio Morales explicó que una marcha se considera normal cuando es independiente (no se necesitan auxiliares para caminar) y hay factores que permiten completar su ciclo, como el no claudicar (cojear), alternar de manera rítmica piernas y brazos, mantener erecto el tronco y la cabeza muy al centro, tener movilidad de cadera y rodillas.

Los adultos mayores, por el proceso natural de envejecimiento, presentan deterioro en el sistema músculo esquelético y neurológico, lo que provoca que las articulaciones sean más rígidas, los músculos se tiendan a encoger o a acortarse con consecuentes contracturas y alteraciones de la sensibilidad, detalló.

También en este periodo se tiende a la inactividad, por lo que los músculos se atrofian y vanperdiendo equilibrio y coordinación, lo que provoca alteraciones de la marcha. Al no caminar, pasan más tiempo sentados, requieren más ayuda o dejan de hacer actividades como desplazarse dentro de su casa, explicó.

En la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación Siglo XXI, localizada en la zona de Coapa en la Ciudad de México, se brindan tratamientos específicos, después de una valoración clínica minuciosa, lo que permite identificar las causas que contribuyen a la alteración de la marcha, que pueda ser parte del envejecimiento o por alguna patología.

El beneficio de la rehabilitación, dijo, es la independencia funcional del adulto mayor, lo que repercute en su calidad de vida.

BLANCA VALADEZ