16 de marzo de 2013 / 06:50 p.m.

Federico Lombardi aseguró que hay numerosas declaraciones que demuestran que Bergoglio protegió a varias personas en la dictadura.

 

Ciudad del Vaticano.- • El Vaticano calificó de “"calumniosa”" y "“difamatoria"” la campaña en contra del cardenal Jorge Mario Bergoglio, nombrado Papa el pasado miércoles, y aseguró que la realizan “ambientes anticlericales” para atacar a la Iglesia, por lo que debe ser rechazada. También aclaró que está documentada la ayuda que ofreció a las personas en tiempos de la dictadura militar de Jorge Rafael Videla.

En conferencia de prensa, Federico Lombardi, director de la Sala de Prensa del Vaticano, salió al frente de las denuncias en contra del nuevo pontífice, a quien se acusa de estar vinculado con la dictadura argentina.

Al concluir la lectura de un comunicado sobre dichos señalamientos, Lombardi puntualizó que era suficientemente clara la postura y no hablaría más sobre el tema.

El texto —leído en tres idiomas: italiano, inglés y español— señala: "“La campaña contra Jorge Mario Bergoglio es bien conocida y se remonta a varios años. La lleva a cabo una publicación que lanza, a veces noticias calumniosas y difamatorias. El cariz anticlerical de esta campaña y de otras acusaciones en contra de Bergoglio es notorio y evidente"”.

Al referirse al secuestro de los jesuitas Francisco Jalics y Orlando Yorio en 1976 y a la acusación de no haberlos defendido, Lombardi afirmó que la denuncia se refiere a la época en la que Bergoglio todavía no era obispo, sino superior de los Jesuitas en Argentina.

Destacó que la justicia argentina no le encontró responsabilidad alguna: “No ha habido nunca una acusación ni concreta, ni creíble, contra su persona. La Justicia argentina lo interrogó una vez en calidad de persona informada de los hechos, pero no le imputó nunca de nada. Bergoglio ha negado siempre, de forma documentada, las acusaciones.

“"Hay numerosas declaraciones que demuestran todo lo que hizo Bergoglio para proteger a muchas personas en la época de la dictadura militar"”, estableció el funcionario del Vaticano.

Lombardi indicó que “"también es conocido el papel desempeñado por Bergoglio —una vez obispo— para promover la petición de perdón por parte de la Iglesia en Argentina, por no haber hecho lo suficiente en la época de la dictadura”".

Por lo tanto, puntualizó, “"las acusaciones, que proceden de una lectura histórico-sociológica del periodo dictatorial llevada a cabo desde hace años por ambientes anticlericales para atacar a la Iglesia, deben rechazarse con firmeza"”.

Una vez electo Papa el cardenal Bergoglio, en los medios de comunicación y en las redes sociales se han publicado múltiples artículos y fotografías que vinculan al pontífice con la dictadura militar de Videla y se le han hecho señalamientos por el secuestro de dos sacerdotes jesuitas, cuando era superior de esa congregación en Argentina.

En su segundo día de actividades, el papa Francisco visitó, en la Clínica Pío XI de Roma, al cardenal argentino José María Mejía, de 90 años de edad, quien sufrió un infarto. El purpurado vive en Roma y es responsable de gestionar los archivos y la biblioteca vaticana.

Sabiduría de la vejez

El Papa llamó a los cardenales a no ceder al “"pesimismo”" y "“amargura"”, así como a buscar nuevos métodos de evangelización.

En un encuentro con el Colegio Cardenalicio, realizado en la Sala Clementina, una vez más rompió el protocolo; se colocó una pulsera de plástico amarilla que le regaló el cardenal Wilfrid Fox Napier, de Sudáfrica, con la leyenda “"Creo en Dios"”, y besó la mano al cardenal filipino Luis Antonio Tagle.

Al inicio del encuentro escuchó el saludo del cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio, quien le manifestó la fidelidad de los purpurados y le señaló: “"Procuraremos mantener la mente abierta y el corazón creyente"”. Terminado el mensaje, el Papa se levantó y al bajar a saludarlo se tropezó, pero de inmediato recobró el equilibrio.

En una reunión en la que el Papa improvisó en varias ocasiones, les dijo a los cardenales: “"Valor, hermanos: probablemente la mitad de nosotros está en la vejez, y la vejez, se dice, es la sede la sabiduría de la vida. Los viejos tienen la sabiduría que les da el haber caminado mucho… Demos este conocimiento a los jóvenes: como el buen vino, que con los años se vuelve todavía mejor: demos a los jóvenes la sabiduría de la vida"”.

La lealtad de los legionarios

En una carta enviada al papa Francisco, Sylvester Heereman, vicario general de la Legión de Cristo, le ratificó la lealtad de esa congregación y señaló que en los pontífices "“hemos encontrado un faro seguro que nos ha guiado a través de las tempestades de nuestra historia”".

Pidió por que se “"conceda la gracia de saber caminar al paso de la Iglesia, dóciles no solo a los mandatos del Papa, sino también a sus deseos"”.

Todos los legionarios y miembros del Movimiento Regnum Christi, señaló, “"queremos acogerlo con espíritu filial y adhesión incondicional a su persona y ministerio. Le ofrecemos nuestro cariño y que tenía ya por la fe y que ha sabido conquistar con la sencillez y humildad con la que se ha dirigido a nosotros desde la logia de la Basílica de San Pedro"”.

Benedicto XVI, agregó el responsable de los Legionarios de Cristo, el 11 de febrero recordó que el estar al frente de la Iglesia “"exige fuerzas de alma y cuerpo. Por este motivo, en nombre propio y en nombre de todo el Movimiento Regnum Christi, quiero ofrecer nuestras oraciones y nuestra colaboración para llevar adelante la tarea de la evangelización. Nos unimos a todos los fieles de la Iglesia y a los hombres de buena voluntad para sostener y acompañar al 265 sucesor de San Pedro en su ministerio”".

EUGENIA JIMÉNEZ