LA AFICIÓN
5 de mayo de 2017 / 10:26 a.m.

"Grábatelo, nunca podrás ser un Julio César Chávez, me vale madre tu pinche dinero, nunca vas a ser mejor que yo", le advirtió a las primeras de cambio el hijo del legendario ex campeón mexicano a Saúl Álvarez y se mantiene firme. No hay más. Chávez Carrasco no está dispuesto a dejarle el escenario al Canelo.

"No tengo corajes personales, solo quiero ganarle y demostrarle que vive en una realidad que no es la suya, si pelea conmigo es por dinero, pero servirá para que la gente tenga a un boxeador de verdad para seguir en el futuro", declaró el Junior.

En una nueva faceta, a la que integró al entrenador miembro del Salón de la Fama, Ignacio Beristáin, Julio quiere demostrar que en el pasado quedó ese peleador que dejó escapar varias posibilidades por desidia.

"La vida te pone en tu lugar, veo las cosas diferentes, cada pelea puede ser la última y la disfruto, perdí el rumbo, las derrotas que sufrí me quitaron el hambre, pero las críticas y la oportunidad de este duelo me ayudaron a despertar, Nacho es un gran complemento, es la esencia del boxeo mexicano, lo que necesito en mi esquina", abundó el sinaloense, que en sus últimas cinco salidas tiene cuatro victorias y una derrota.
 

"Es una rivalidad deportiva, que está bien para México, pero no tengo nada en su contra, esta pelea servirá para que la gente se dé cuente quién es quién y pueda seguir al que gane con la seguridad que es el mejor", sentenció Julio, a quien no le preocupa arriesgar su futuro.