JOSÉ MANUEL VILLALVA
31 de diciembre de 2014 / 06:08 p.m.

En el 2014 fue un año donde se demostró que se requiere de grandes equipos y no de individuales para lograr campeonatos.

En la NFL ese fue el caso cuando uno de las mejores escuadras en los últimos 10 años, los Halcones Marinos de Seattle se alzaron con el campeonato del Súper Tazón XLVIII.

Seattle apabulló 43-8 a los Broncos de Denver y a Peyton Manning en uno de los duelos más dominantes en la historia del Super Bowl.

 

En la NBA, los Spurs de San Antonio cobraron venganza al regresar a la Final de la NBA y derrotar fácilmente en cinco juegos al Heat de Miami de la tripleta de LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh.

En la Final, San Antonio llegó cinco veces a 100 puntos y la defensiva fue tremenda para conquistar el quinto campeonato en la era de Gregg Popovich y Tim Duncan. Kawhi Leonard fue el Jugador Más Valioso de la serie. LeBron James dejó al Heat en el verano para regresar a Cleveland.

 

En la NHL, los Kings de Los Ángeles lograron uno de los títulos menos probables que se pudieran que imaginar. En la primera ronda contra los Sharks de San Jose tuvieron que remontar una desventaja de 3-0 en la serie para ganar en el Juego 7. En la segunda fase estuvieron abajo 3-2 y nuevamente superaron la adversidad para llegar a la Final de la Conferencia del Oeste para enfrentar a los Blackhawks de Chicago.

Aquí la historia fue distinta. Los Ángeles estaba ganando la serie 3-1 pero Chicago regresó a empatar 3-3. En el juego 7, los Kings tuvieron que borrar déficit de 2-0 para ganar 5-4 en tiempo extra con gol de Alec Martínez. En la Final de la Copa Stanley, Los Ángeles venció en cinco juegos a los Rangers de Nueva York pero no fue fácil ya que en los Juegos 1 y 2 remontaron desventajas de dos goles para ganar en tiempo extra. Finalmente en el Juego 5, Alec Martinez metió el gol del triunfo en doble tiempo extra. Fue el segundo campeonato en tres años para los Kings.

 

En las Grandes Ligas, los Gigantes de San Francisco volvieron ser campeones de la Serie Mundial por tercera vez en cinco años gracias a la actuación de Madison Bumgarner que ganó 2 partidos y en el Juego 7 entró de relevo para lanzar cinco entradas y asegurar la victoria 3-2. En total, Bumgarner pitcheó 52 entradas y dos tercios. En su carrera en el Clásico de Otoño, tiene récord de 4-0, un salvamento y una efectividad de 0.25.