EUGENIA JIMÉNEZ
10 de agosto de 2013 / 10:37 p.m.

Ciudad de México • Se estima que la incidencia del cáncer en riñón, conocido como nefroblastoma o tumor de Wilms, es de un caso nuevo por cada diez mil habitantes menores de 15 años.

El servicio de cirugía oncológica del Hospital Infantil de México "Federico Gómez" (HIMFG) recibe 12 casos nuevos por año, informó Pablo Lezama del Valle, jefe del servicio de cirugía oncológica del HIMFG.

El oncólogo refirió que el nefroblastoma se ubica dentro de las primeras cuatro neoplasias malignas que afecta a menores de dos a cinco años, antecedido por leucemias y linfomas, tumores del sistema nervioso central y el retinoblastoma.

El nefroblastoma es un tumor maligno "embrionario" en el riñón, lo que indica que durante la gestación del embrión las células del riñón pueden producir alteraciones (restos nefrogénicos) que al ser retenidas anormalmente por el órgano se podría desarrollar la neoplasia al cabo de los primeros años de vida.

La primera manifestación, en el 90 por ciento de los casos, es la presencia de una masa palpable en el abdomen. Otros indicadores puede ser la hipertensión arterial –que se registra en el 25 por ciento de los casos- y sangre en la orina (hematuria).

Una vez detectado el tumor se requiere de una evaluación urgente, hospitalizar al paciente para la realización de estudios de ultrasonido y otros de imagen, con el fin de confirmar la presencia y ubicación de la masa tumoral, explicó el cirujano oncólogo.Regularmente el tumor de Wilms se localiza en uno de los riñones, sin embargo existe una probabilidad de 5 a 7 por ciento de que se presente de manera bilateral.

El pronóstico del tumor en riñón-en sus primeras dos etapas- es bueno gracias al manejo multidisciplinario, a los procedimientos quirúrgicos oportunos y a los tratamientos con menor impacto en los pacientes.

Con ello, han mejorado los resultados en la atención de este tipo de cáncer en niños, al punto de considerarlo un ejemplo de éxito en oncología pediátrica, ya que se ha registrado una sobrevida de 95 a 97 por ciento -en los casos que cuentan con una histología favorable (estructura de los tejidos orgánicos)-, declaró el jefe del servicio de cirugía oncológica.

Incluso pacientes en etapas avanzadas y con metástasis a distancia, pero con histología favorable, alcanzan una sobrevida del 80 por ciento, un gran resultado al considerar las afecciones al riñón o de otros órganos.

En el HIMFG, al ser un referente nacional, recibe pacientes de todo el país, especialmente de la parte central, que con apoyo del Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos puede garantizar el tratamiento de los pequeños con tumor de Wilms, aseguró Pablo Lezama.