23 de octubre de 2014 / 04:01 p.m.

El exfutbolista italiano Fabio Cannavaro y su mujer, Daniela Arenoso, negaron hoy, en un comunicado publicado en la red social Facebook, su implicación en un supuesto delito de fraude que la Fiscalía de Nápoles (sur) le atribuyó este lunes y afirmaron que colaborarán con la Justicia para resolver el asunto.

Sus declaraciones se producen horas después de que la Guardia de Finanza italiana (policía fiscal) confiscara al matrimonio bienes por un valor de 900.000 euros por presunto fraude en la gestión de una compañía de alquiler de barcos de lujo.

"Fabio Cannavaro y Daniela Arenoso desean señalar que los cargos en su contra impuestos por la Fiscalía de Nápoles, a los que la prensa de hoy da gran importancia, se refieren únicamente al régimen fiscal aplicable a una empresa, representada por la señora Arenoso, que se ocupaba del alquiler de embarcaciones de recreo", señala la nota, firmada por el abogado Luigi Petrillo.

El comunicado del exjugador del Real Madrid precisa, además, que "sobre este asunto está abierto desde hace años un importante litigio que todavía no ha concluido".

"En cualquier caso -añade-, los cónyuges Cannavaro, convencidos de que sus cuentas están en orden, han dado instrucciones a sus abogados para que proporcionen cualquier aclaración necesaria a la Autoridad Judicial, impugnando la medida de incautación llevada a cabo hoy".

La medida, de carácter cautelar, fue dictaminada este lunes por el juez de instrucción de Nápoles en relación a un presunto sistema fraudulento practicado en la compañía FD Service, gestionada por Cannavaro y su esposa.

Este supuesto delito fue descubierto en 2011 por el Fisco napolitano que advirtió "la naturaleza simulada" de esta empresa que, en realidad, estaba destinada al uso y disfrute de la pareja.

De este modo y según la fiscalía, el excapitán de la selección italiana evadió el pago de una serie de impuestos sobre el carburante, que alcanzó el millón de euros en el periodo de 2005 a 2010.