12 de marzo de 2013 / 03:06 p.m.

 En la elección del próximo pontífice un grupo importante de cardenales pertenece a congregaciones religiosas, como jesuitas, franciscanos, dominicos, salesianos y oblatos, aunque en número no es suficiente para formar un bloque y colocar a un candidato, pues la mayoría de los purpurados electores son diocesanos.

Su visión, más abierta y descentralizada de la política eurocéntrica, es valorada en el Colegio Cardenalicio.

De los religiosos, hay dos que destacan como candidatos para ser elegidos como obispo de Roma: el capuchino Sean O´Malley, arzobispo de Boston, y el dominico Christoph Schönborn, arzobispo de Viena.

En el análisis “¿Quiénes son los cardenales electores del Cónclave?”, elaborado por laorganización Observatorio Eclesial y coordinado por el investigador Bernardo Barranco, se menciona que hay 21 purpurados de órdenes religiosas, pero dos de ellos no son electores.

La orden de los Franciscanos Menores, cuenta con siete, entre ellos los electores Carlos Amigo, arzobispo emérito de Sevilla, y Sean O’Malley, quienes siguen el ejemplo de austeridad.

Los salesianos tienen seis cardenales, entre ellos está el influyente camarlengo Tarcisio Bertone, y el hondureño Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa.

Por parte de la Compañía de Jesús, hay seis, pero de ellos solo podrá votar el argentino Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires. El jesuita indonesio Julius Darmaatmadja, aunque es menor de 80 años, no acudirá al cónclave por motivos de salud.

De la orden de los predicadores, mejor conocidos como dominicos, participa el cardenal Christoph Schönborn, austriaco, quien es arzobispo de Viena y fue alumno de Benedicto XVI.

El otro es Georges Marie Martín Cottier, teólogo emérito de la Casa Pontificia, que no participará en el Cónclave, porque supera los 80 años, pero asistió a las Congregaciones Generales para aconsejar a los demás.

El Opus Dei cuenta con dos cardenales, pero el español Julián Herranz tiene voz, pero tiene 82 años y no puede ser elector. El otro, el arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, que sí puede votar.

 — EUGENIA JIMÉNEZ