GERARDO SUÁREZ
18 de enero de 2015 / 12:43 a.m.

Edwin Cardona había sido el hombre más señalado. Durante la semana, no se habló más que del volante colombiano. Que si era por su intrascendente debut en Liga, el sobrepeso o sus declaraciones. De cualquier forma, el ex Nacional fue la figura.

En el Tecnológico, el dorsal 10 cambió en instantes todo lo que se dijo. Con un disparo raso y al segundo poste de Óscar Pérez, Edwin cambió de manera drástica una historia que pintaba para pesadilla. El hombre más señalado en la semana fue el héroe que Carlos Barra necesitaba.

Porque Rayados volvió a demostrar que carece de una imagen futbolística con la cual se pueda identificarle. Los esbozos individuales son los que marcan la rutina del cuadro rayado.

Pachuca, a su vez, no se encuentra lejos. Con Diego Alonso como estratega, los Tuzos no muestran una figura o estilo. Se desconoce si buscan atacar o replegarse y eso fue algo que Rayados nunca pudo explotar por completo.

Fue hasta que apareció Cardona, en calidad de relevo, cuando Monterrey mostró mejores momentos y mayor asociación. No fue casualidad que la mayoría de los balones que iban al área partían de los botines del volante colombiano.

Y, cuando se cantaba un gris empate, apareció Edwin. El dorsal 10 recibió un balón que Yimmi Chará acarreó desde mediocampo. Al tomar el esférico, encaró y, en la primera oportunidad, soltó un disparo cruzado que el 'Conejo' no pudo atajar. Gol y bocanada de oxígeno para Barra y compañía.