JESÚS ALEJO
22 de junio de 2013 / 08:52 p.m.

México • Hacer una caricatura de Monsiváis no es tan complejo como pareciera: si se recuerda que en la revista de Chanoc ya aparecía como "el sabio Monsiváis”, pero también porque a lo largo de su vida se encargó de hacer una caricatura de diferentes frentes de la realidad a través de la palabra.

Quizá por ello, los caricaturistas que se reunieron en el Museo del Estanquillo para intentar delinear una imagen del escritor prefirieron perderse en las anécdotas, las conversaciones, aunque con el convencimiento, como lo dijera Rafael Barajas El Fisgón, que "Carlos sí era un personaje de historieta".

"En el sentido completo de la palabra. Es la única persona que conozco que tenía súper poderes: primero tenía una súper memoria, después una súper velocidad intelectual, luego una súpera capacidad de trabajo y, además, era súper chistoso".

Durante una de las primeras actividades en el recinto, como parte del programa de actividades "Homenaje a Carlos Monsiváis. A tres años sin límite de tiempo", José Hernández recordó que cuando le preguntaron qué habíamos perdido con la partida de Monsiváis, "lo primero que pensé fue que habíamos perdido al mejor caricaturista de México, mucho mejor que cualquiera de nosotros".

"Si a mí me preguntaran sobre las tres personalidades que marcaron mi vida, sin lugar a dudas, Carlos sería una de ellas, aunque no sé quiénes serían las otras dos: conocí a Monsi hace unos 15 años y desde entonces lo que nunca dejó de sorprenderme su capacidad para encontrar la palabra exacta, que definía con total precisión lo que quería expresar".

Una sesión donde la amistad y la admiración hacia el personaje se hicieron presentes, con la evocación de su memoria fotográfica, de su conocimiento de múltiples temas, que lo convertían en una especie de enciclopedia andante.

Antes, desde calles de la colonia Nueva Vallejo, donde se ubica una Sala de Lectura que lleva el nombre de Carlos Monsiváis, salió un Turibús hacia el Centro Cultural Tlatelolco, donde la cantante Cecilia Toussaint se encargó de una lectura de textos del cronista, aunque durante el recorrido el actor Juan Carlos Jiménez también se dio a la tarea de amenizar el tráfico sabatino con escritos de Monsiváis.