Redacción
6 de mayo de 2013 / 06:25 p.m.

El trasplante de cara es una de las intervenciones quirúrgicas más complejas que existen.

En el 2005 se realizó la primera de ellas por lo que después de ese hecho la medicina y la tecnología ha ido evolucionando, logrando satisfactorios resultados.

Por un ataque de su perro, Isabelle Dinoire de 38 años de edad, fue la primera persona del mundo en recibir un trasplante parcial de cara en noviembre del 2005.

Dinoire perdió ambos labios y parte de la nariz, su herida fue tan grave que le impedía comer y hablar.

En una operación que duró cinco horas, se le colocó piel, tejidos subcutáneos, pequeños músculos de la cara, arterias y venas.

  

En China, Li Guoxing de 30 años de edad quien tenía el rostro desfigurado por el ataque de un oso negro en el 2004, recibió un trasplante de rostro en una operación que duró 14 horas y en ella se sustituyeron dos tercios de la cara dos años después.

Por desgracia, Guoxing falleció dos años después y se piensa que su muerte se pudo deber a su negativa a tomar medicamento para ayudar a su sistema inmune a evitar el rechazo de los tejidos del donante.

 

Connie Culp fue disparada con una escopeta por su esposo en un intento de asesinato en septiembre del 2004, sobrevivió al ataque y su esposo fue condenado a siete años de prisión por intento de homicidio.

La bala atravesó la nariz, parte de la mandíbula, labios y párpados por lo que se sometió a 20 intervenciones quirúrgicas antes del trasplante definitivo.

En el 2008, se trasplantó el 80% de su rostro, incluyendo nariz, párpados inferiores, músculos, arterias, estructuras óseas, venas y nervios en una operación que tuvo una duración de 22 horas.

 

A diferencia de los anteriores, Rafael fue víctima de una enfermedad congénita llamada neurofibromatosis tipo 1, la cual le había ido deformando el rostro poco a poco.

En el 2010, Rafael se sometió a una operación con una duración de 30 horas, y en ella participaron de forma directa e indirecta más de cien médicos y sanitarios de quince servicios hospitalarios en donde se le extirparon los tejidos enfermos de los dos tercios inferiores de su cara, desde los ojos al cuello, además de la musculatura del rostro, las glándulas salivares y los nervios que le permitieron después mover con normalidad los labios.

 

 

 Óscar, quien sufría una deformidad severa en el rostro debido a un traumatismo por accidente, fue sometido a una operación de 22 horas en diciembre del 2010 en donde se realizó un trasplante de toda la piel, músculos de la cara, nariz, labios, maxilar superior, dientes, paladar, huesos de los pómulos y la mandíbula.

A pesar de los daños en el rostro, el paciente recuperó la sensibilidad en gran parte del rostro además de la movilidad de la musculatura.

 

 

Durante el 2008, Dallas Weins un hombre de 25 años, mientras pintaba su iglesia, se acercó a una caja de alto voltaje y resultó con severas quemaduras que destrozaron la mayor parte de su cara.

Luego del accidente, permaneció 3 meses en coma, tiempo en el que fue sometido a 22 operaciones para la reconstrucción del rostro.

A 3 años del accidente, en una operación que duró 17 horas con 30 doctores y enfermeros, trasplantaron una cara completa de un donador anónimo, incluyendo músculos, labios,  nervios y una parte del hueso de la nariz.

 

  

Por un ataque de un chimpancé de su vecina, Charla Nash, sufrió el desgarró de la cara, además de la pérdida de los labios, nariz, ojos y manos.

Nash se sometió a un trasplante total de rostro y manos, donde recibió piel, músculos, vasos sanguíneos, nervios, paladar y dientes en mayo del 2011.

La familia de la afectada presentó una demanda contra el patrimonio de la dueña del chimpancé, Sandra Herold por 50 millones de dólares, además desean demandar al estado por 150 millones, argumentando que las autoridades no actuaron adecuadamente para prevenir el ataque.

 

 

Otro caso de trasplante de rostro, es Richard Norris de 37 años de edad, quien recibió un impacto de bala, destrozando su cara completamente.

Por 15 años, Norris careció de sentidos del olfato y gusto, además de la pérdida de la nariz, labios y el movimiento en su boca y fue hasta el día del trasplante en el 2012, cuando renovó sus sentidos.

 

 

En el 2007, Carmen Tarleton madre de dos hijos, fue atacada por su esposo, Herber Rodgers con fuertes agentes químicos  porque creía que estaba saliendo con otro hombre, desfigurando su rostro completamente, además de dañarle la visión. Tarleton pasó por más de 55 cirugías durante los últimos cinco años, fue hasta el año pasado donde se trabajó por 15 horas seguidas, cuando se reemplazo su piel, musculatura, tendones y nervios.