21 de abril de 2013 / 03:36 p.m.

Cancún • En México siete de cada 10 personas que sufren cáncer de próstata avanzado deben recurrir a la castración para poder prolongar su vida tres años, ya sea por la vía quirúrgica, que consiste en el retiro de testículos, o bien en tratamientos inyectables y tomados que disminuyen los niveles de la testosterona, informó Samuel Rivera, oncólogo del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS.

"Solo a través de la castración es posible detener el proceso de deterioro y que los pacientes con cáncer en etapas avanzadas —es decir, cuando ya hay metástasis en huesos y otros órganos— detengan el proceso y logren una sobrevida de por los menos tres años", dijo en la Cumbre Sanofi, que se lleva a cabo en Cancún, Quintana Roo.

Los médicos recomiendan la castración quirúrgica porque tiene laventaja de mantener suprimida la testosterona; por el contrario, las inyecciones, aunque también disminuyen la hormona sexual masculina, ésta aún suele presentarse en pequeñas cantidades, lo que afecta y altera cualquier tratamiento.

"Estamos enfrentando otro problema: debido a que siete de cada 10 terminarán con una castración quirúrgica, este sector va a caer en una situación de depresión. No tener sus testículos tiene un impacto en su vida, por eso se requiere un equipo de especialistas capaz de ofrecer a esas personas un acompañamiento de sanidad mental para que acepten y aprendan a enfrentar su enfermedad de la forma más digna posible".

No obstante, aclaró, "hay gente que se niega a este tipo de cirugía. Se debe hacer todo un proceso de sensibilización para vivir con el hecho de que su vida sexual se verá afectada. Se niegan a perder su función eréctil, pero los medicamentos y la quimioterapia tienden a causar impotencia, a inhibir el deseo sexual y alterar la función urinaria".

Señaló que son justamente la ignorancia y la vergüenza los factores principales que han impedido realizar diagnósticos oportunos y tempranos en las instituciones de salud. "Si les proponemos una exploración digital, se sienten agredidos en su masculinidad; de hecho es la esposa quien realmente los lleva al médico y dan detalle de la problemática que enfrentan".

Por ello, reiteró, en México la falta de educación sanitaria ha provocado que la mayor parte de los pacientes con cáncer de próstata llegue a los hospitales en etapas muy avanzadas de la enfermedad y requieran necesariamente de la castración o, como en medicina se dice, de la supresión de la hormona de testosterona.

"Este aspecto cultural está causando alrededor de 6 mil muertes al año de adultos de 60 años; se trata de una cifra que está muy por debajo de la realidad, ya que muchos hombres mueren sin recibir un diagnóstico certero y se sabe que padecían cáncer de próstata hasta que se les realiza la autopsia".

Sobre el cáncer de próstata, las investigaciones reportan que se presenta en hombres mayores de 60 años de edad. Hay mayor predisposición en la raza negra y en la actualidad se analiza si las enfermedades virales influyen también en su desarrollo. "Hoy sabemos que tener relaciones sexuales puede ser un agente protector contra el cáncer de próstata, pero también cuenta la genética".

En México la enfermedad se detecta cuando el hombre presenta dolor en los huesos, a nivel de la columna, de la región lumbar. "Estos son signos inequívocos de que ya hay metástasis y nulas expectativas de contar con un tratamiento de índole curativo".

Hay otros sitios que son afectados, como son los ganglios alrededor de la próstata y, en una menor proporción, el hígado y los pulmones. "Cada año se diagnostican alrededor de 15 mil nuevos casos con este tipo de células cancerígenas, y más de 70 por ciento ya cursa la enfermedad en etapas avanzadas”.

En la actualidad se desarrollan diversas investigaciones sobre cáncer de próstata debido a la complejidad de la enfermedad, que en México ya se ha convertido en la segunda causa de muerte. “Si con quimioterapia llegaban a tener una sobrevida de 19 meses, con medicamentos como cabazitaxel, el primer tratamiento que mejora la supervivencia en hombres con cáncer de próstata metastásico resistente a la hormonoterapia y a la quimioterapia, se eleva a 30 meses.

Existen investigaciones importantes en curso, como la que desarrolla el Instituto Nacional de Cancerología, que arrancará un protocolo internacional del estudio sobre el mal, junto con Canadá, Estados Unidos y China, así como con diversas naciones de Europa, el cual está destinado a detectar características moleculares y posibles mutaciones genéticas del cáncer de próstata considerando que, debido al envejecimiento poblacional, los presupuestos en dichas naciones serán insuficientes para atender la demanda de atención.

Claves

Los síntomas del mal

- Se recomienda a los hombres que se hagan los estudios pertinentes para detectar la enfermedad a tiempo ya que, por lo general, el cáncer de próstata en etapa inicial no causa síntomas.

- El mal se presenta entre los 50 y 60 años; si el cáncer de próstata se encuentra en una etapa avanzada, es posible que se encuentre sangre en la orina o que se tenga dificultad para lograr una erección.

- El cáncer de próstata avanzado usualmente se propaga a los huesos, lo que puede causar dolor en las caderas, la espalda (columna vertebral), las costillas (el pecho) u otras áreas.

- Cuando la enfermedad se ha propagado a los huesos de la columna vertebral presiona la médula espinal o sus nervios, lo que causa debilidad o adormecimiento en las piernas o los pies.

BLANCA VALADEZ