22 de abril de 2013 / 01:28 p.m.

 A más de uno sorprendería que un espacio cultural como la Cineteca del Estado se mantenga estos 15 años después de pasar por inundaciones, direcciones poco afortunadas o el cerco mediático de la Serie Cart. Pero si persiste es gracias a la insistencia de los cinéfilos de la ciudad.

El próximo 29 de abril el espacio de cine por excelencia en la ciudad cumplirá quince años, que a razón de especialistas se ha convertido en una institución indispensable.

MONTERREY ANTES DE LA CINETECA

Encontrar cine de arte en la ciudad antes de 1998 –año de la inauguración– era posible aunque de una forma más fragmentada.

Espacios como el Cine Elizondo, el Olimpia, Del Valle y al final Cine Plaza Monterrey se turnaban para exhibir la Muestra Internacional de Cine programada por la Cineteca Nacional. Sin embargo no siempre sucedía así.

""La Muestra no llegaba todos los años o en todas sus ediciones"”, apunta Nazario Sepúlveda, crítico del llamado séptimo arte en MILENIO Monterrey.

El anuncio de la apertura de la Cineteca en 1997 causó altas expectativas, aunque no todos estuvieron de acuerdo en su sede actual: el Parque Fundidora.

Pero este hecho no fue aislado, ya se tenía una inercia en materia de cinematografía en la ciudad.

""Varias cosas se juntaron pues meses antes se abrió el taller cinematográfico de Voladero. Lo más importante de tener una Cineteca no es su apertura sino que se mantenga a pesar de las dificultades que ha tenido"", comenta Juan Manuel González, director del Festival Internacional de Cine de Monterrey.

INICIO PROMETEDOREn su apertura el 29 de abril de 1998 se proyectó la película El evangelio de las maravillas, dirigida por Arturo Ripstein, quien apadrinó la inauguración.

No sólo fue traer un cine desconocido a la ciudad, sino que inició ofreciendo cursos para dar herramientas de decisión al público regiomontano al momento de evaluar una cinta.

""Hubo mucha respuesta de la gente, en algunos se hizo selección de participantes porque fueron muchos los interesados”", recuerda Genaro Saúl Reyes, coordinador del cineclub “Gabriel Figueroa” de la Casa de la Cultura.

Se ofrecieron diplomados como Historia Mundial del Cine o el Cine y la Literatura, con apoyo del INBA.

BAJO EL AGUACasi al primer año de funciones, la Cineteca del Centro de las Artes empezó a enfrentar obstáculos, y el Parque Fundidora comenzó a verse como su propio enemigo.

Primero registró una inundación de casi 30 centímetros en su interior, producto de una serie de trabajos realizados en el estacionamiento próximo. Después llegó la Serie Cart.

Los primeros cinco años de la década pasada fueron complicados en cuestión de públicos. Bajo la coordinación de Roberto Escamilla el número de espectadores decayó considerablemente donde las salas con uno o cero espectadores era cosa de todos los días.

""Esas cosas afectaron mucho, como el cierre del Parque. Son golpecitos que le han dado a la Cineteca pero lo importante es que ha sobrevivido. Debe estar orgullosa de su público"", expresa González.

 GUSTAVO MENDOZA LEMUS