2 de abril de 2013 / 05:39 p.m.

Las polacas, Agnieszka Maklakiewicz; Anna Maklakiewicz y el mexicano Leonardo del Castillo interpretaron sonetos que se entre mezclaban con las siete palabras que Jesús dijo durante su pasión y crucifixión.

 

Chiapas • Con gran éxito se presentó anoche, el trío polaco-mexicano de la Universidad Veracruzana, “Trío Chopin”, en el segundo día del Primer Festival Nacional de Música Sacra que se celebra en el pueblo mágico de Chiapa de Corzo.

Las polacas, Agnieszka Maklakiewicz en el violín; Anna Maklakiewicz en el violonchelo y el mexicano Leonardo del Castillo en el piano, deleitaron a un aproximado de 150 personas que se dieron cita en la iglesia del Señor del Calvario de dicho municipio.

Con una acústica ideal para este tipo de conciertos, dado que la construcción del recinto data de la misma fecha de creación de las obras interpretadas por el trío, compuestas por el austriaco Franz Joseph Hydn, la iglesia creó un ambiente de intimidad musical que llegó al oído de los chiapanecos y turistas nacionales e internacionales que se dieron cita.

Los músicos interpretaron sonetos que se entre mezclaban con las siete palabras que, de acuerdo a la creencia religiosa, que Jesucristo mencionó durante su pasión y crucifixión, ya que era así como en el siglo XVIII se acostumbraba a vivir el Viernes Santo de la Semana Mayor.

Leonardo del Castillo fue el encargado de la contemplación de las siete frases del nazareno mientras las hermanas Maklakiewicz, dejaron atrás la complicación que existe con el idioma e hicieron de las notas musicales su mejor expresión.

El concierto duró un aproximado de una hora, con lo cual gente de todos los estratos sociales estuvieron en silencio y en la contemplación de cada momento que marcaban los músicos.

En entrevista, Leonardo del Castillo mencionó que lo especial de esta presentación fue la ausencia de vos, algo poco común en la música sacra que se caracteriza por el coro.

Las actividades del festival continuarán este martes con el dueto “Jiménez” quienes marcarán un sonido revolucionario para la música sacra, pues incluirán autores sudamericanos, más específico de Brasil además de integrar a clásicos que no realizaron música sacra como Chaikovski.

JUAN DE DIOS GARCÍA DAVISH