4 de abril de 2013 / 06:01 p.m.

México • Para celebrar la historia de la geocronología en México, el Laboratorio Universitario de Geoquímica Isotópica (LUGIS) del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM, organizó el Simposio “"50 ± 1 ? años de Geocronología en México"”.

“"El objetivo es recordar a las personas que en México hicieron los primeros trabajos en la materia"”, dijo Peter Schaaf, responsable del LUGIS y del Laboratorio de Termoluminiscencia, en el mismo Instituto.

La disciplina ha revolucionado significativamente el conocimiento de los geólogos, porque con fechamientos precisos se desarrollaron mejor problemas geológicos que no tenían solución. “Los primeros fechamientos en el país fueron los de la pirámide de Cuicuilco, hechos con radiocarbono, al inicio de los años 50”, recordó.

La directora del Instituto de Geología (IGL), Elena Centeno, destacó que la entidad a su cargo fue una de los precursores en los trabajos de geocronología en los años 60. En el Laboratorio de Geocronometría se hicieron los primeros fechamientos con el método de cromo-alfa, que se divulgaron en 1965 en el Boletín del Instituto, con el título de Contribuciones del Laboratorio de Geocronometría.

Por su parte, Gerardo Carrasco, director del Centro de Geociencias (CGeo) en Juriquilla, indicó que este encuentro es importante porque algunos personajes presentes fueron precursores en las diversas investigaciones, y hoy ven los frutos del trabajo que desarrollaron con muchos esfuerzos, pues en esos años carecían de los medios para avanzar, como hoy se hace.

El CGeo se une a la iniciativa del IGL para la creación del nuevo laboratorio nacional. “Contamos con el Laboratorio de Estudios Isotópicos, en el que se realiza investigación de punta en fechamientos de uranio-plomo, así como en cristales de zircón y de microanálisis de alta precisión”, acotó.

En tanto, Valdés Galicia comentó que para el Simposio ningún lugar fue mejor que el auditorio Tlayolotl, “"el corazón de la Tierra"”, y consideró adecuado el nombre “"50 ± 1 ?"”, porque finalmente la evolución de la geocronología ha tratado, en gran medida, de hacer ese 1 ? cada vez más pequeño, que se tengan métodos mejores y exactos, y utilizar tecnologías más sofisticadas.

La edad y procedencia de los depósitos elementales ha cobrado fuerza con el fechamiento individual de zircones, las afinidades tectónicas y las conexiones paleogeográficas, ahora que hay grupos internacionales que hacen refinamientos buenos sobre cuestiones paleogeográficas y tectónicas.

La geocronología en México

Determinar la edad de las rocas es una forma de reconstruir los eventos geológicos fundamentales en la historia de un país, una región o del planeta entero. A esta tarea de gran precisión se dedica la geocronología, que celebra 50 años de investigación y aplicaciones en México.

“"Los métodos absolutos de fechado basados en la inestabilidad de elementos como uranio, rubidio y potasio, a partir de los años 70 del siglo pasado dieron un vuelco al conocimiento de la edad de las rocas graníticas y metamórficas del sur de México, con la separación en grupos, cuyas edades variaron entre el Precámbrico y el Cretácico"”, recordó Fernando Ortega Gutiérrez, investigador emérito del IGL.

Al ofrecer la conferencia plenaria del segundo día de trabajos del Simposio, destacó que esa disciplina en el país se desarrolló tempranamente, desde que las rocas cristalinas del sur del país fueron descritas por Alexander von Humboldt a inicios del siglo XIX, y observadas por los naturalistas españoles Andrés Manuel del Río y Fausto Elhúyar.

Los estudios que marcaron el inicio de la época moderna corresponden a la década de 1970, que dieron la pauta y el marco tectónico para que a partir de 1980 se lograse el fechado sistemático de los eventos principales que dieron lugar a la formación de los complejos de Xolapa y Acatlán, de gran importancia, subrayó.

Los análisis en esos sitios revelaron que los granitos expuestos en las costas de Guerrero y Oaxaca, antes considerados del Cretácico, son del Paleógeno; que el Complejo Xolapa, postulado del Paleozoico, ha modificado su edad hasta el Cretácico; mientras que el Acatlán, asignado al Paleozoico Temprano, ha mostrado con su historia de cristalización que se ha extendido hasta el Jurásico.

“"Estas nuevas edades, por lo general más jóvenes de lo que se creía, y que se han documentado con métodos geocronológicos modernos, han resuelto en su mayor parte la incógnita del traslape de la mitad meridional de México en las reconstrucciones de Pangea"”, indicó.

Equipos de microanálisis

Luigi A. Solari, del CGeo, expuso que los estudios geocronológicos por medio de microanálisis son de uso cotidiano en esa disciplina.

Para realizarlos, se utilizan técnicas de alta tecnología, como la Microsonda Iónica de Alta Resolución (SHRIMP, por sus siglas en inglés), desarrollada hace 20 años para el estudio de las rocas lunares, y la Ablación Láser (LA), sistemas a los que en los últimos 12 años se han acoplado espectrómetros de masas.

En México, reveló, el único sistema que funciona para el fin es el que está instalado, desde fines de 2007, en el Laboratorio de Estudios Isotópicos (LEI) del CGeo, en Juriquilla.

“"Las ventajas del fechamiento mediante este sistema isotópico radican en su rapidez, pues realiza un estudio en 70 segundos, y permite hacer centenares de ellos en un día de trabajo; la resolución espacial (de pocas micras), y sus costos reducidos"”, detalló.

El LEI de la UNAM ha permitido realizar el fechamiento de más de 850 muestras durante los últimos cinco años, finalizó.

LUIS ANTONIO TORRES CASAS