11 de junio de 2013 / 01:39 p.m.

México• Una sociedad culturalmente desarrollada tendrá una mayor posibilidad de entender su entorno, aseguró el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, durante la ceremonia conmemorativa por el décimo aniversario de la Fundación para las Letras Mexicanas.

En un acto celebrado en el auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología, el funcionario aseguró que la cultura no puede reducirse a un pequeño grupo, sino debe trabajarse para que todos puedan acceder a sus diferentes expresiones.

Antes, Miguel Limón Rojas, presidente de la fundación, se refirió a la importancia de participar en el desarrollo de la literatura en México, dentro de un foro abierto a todas las corrientes, lo que enaltece el sitio de México en el panorama universal de las letras.

De ahí la importancia de mantener una institución sólida, que la coloque por encima de todo interés personal o de grupo, destacó Limón Rojas frente a los escritores Vicente Quirarte, Jaime Labastida y Jorge Comensal, pero también ante Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para las Cultura y las Artes; el rector de la UNAM, José Narro, y Bernardo Quintana, presidente del patronato de la fundación, quien señaló que mantendrá el apoyo al organismo confiado en que la literatura sirve para mejorarnos como personas y contribuir en en el desarrollo de la sociedad.

Los resultados

Para el poeta Eduardo Langagne, director de la institución, ha sido una etapa muy estimulante, porque se convirtió en una prueba de que la sociedad civil organizada puede colaborar con los programas que el Estado mexicano plantea, cuyos resultados se reflejan de diferentes maneras: tan sólo en el ámbito académico, ya se han producido 14 libros sobre literatura del siglo XIX, con la intención de completar una serie de 20 títulos de autores de esa centuria.

“Hemos tenido 163 becarios distintos en 10 años y el total de becas que se han dado han sido 248, unas 25 por año. Este año se abrieron tres becas más para gente que se forma en investigación y se integró a la Enciclopedia de la Literatura en México. La beca la solicitan cada año alrededor de 600, el primer año hubo 900 solicitudes: un número muy amplio, pero que permite detectar las voces que tienen más potencial, para que después de estar aquí estén en la literatura nacional.”

Consciente de las dificultades para medir el éxito de sus esfuerzos, Langagne recordó que muchos de quienes han sido becarios tienen el reconocimiento de sus pares, una de las mejores cosas que le puede pasar a un creador; otra forma de medir está en los premios, que han obtenido en diferentes concursos, con lo que han resistido diferentes “arbitrajes”, debido a que los jurados son muy distintos.

“Pero más allá, quien no tiene premios o no ha sido lo suficientemente conocido para tener el reconocimiento de sus pares, te puedo decir que de su entrada a la fundación a su salida, los creadores saben dónde estaban y hasta dónde van ahora, y creo que todos han adelantado mucho.”

Desde su perspectiva, el reto es mantenerse siempre con las antenas abiertas para acoger siempre propuestas plurales, a fin de que todas las tendencias tengan cabida dentro de la institución, que no sea una sola escuela la que tenga cupo y expresión en el organismo.

Dentro de los proyectos académicos, el poeta señaló que se trabaja en la elaboración de una Enciclopedia de la Literatura en México, la cual solo estaría disponible en formato digital.

JESÚS ALEJO SANTIAGO