4 de marzo de 2013 / 10:21 p.m.

México • Luego cuatro meses, el laureado tenor mexicano Ramón Vargas regresó anoche a la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, en esta ciudad, donde celebró los 200 años del natalicio de Giuseppe Verdi (1813-1901), con una selección que comprendió alrededor de 15 años de producción musical correspondiente al periodo de madurez del compositor italiano.

Ante una sala casi llena, el cantante mexicano de mayor relevancia y trascendencia a nivel mundial ofreció una espléndida velada musical acompañado por dos cantantes de sólida trayectoria internacional: la soprano estadunidense Jaonna París y el barítono rumano George Patean.

A la gala, se sumaron además la soprano Zaira Soria, la mezzosoprano Belem Rodríguez, el barítono Martín Luna, el bajo-barítono Óscar Velázquez, el bajo Alejandro López, y el tenor Gilberto Amaro, todos ellos, acompañados de la Orquesta y Coro de Teatro de Bellas Artes, bajo la dirección concertadora del serbio Srba Dinic.

"Don Carlo", "Un ballo in maschera", "Simon Boccanegra" e "Il Trovatore", fueron las obras que conformaron el programa musical con el que este grupo de virtuosos celebró a este coloso de la ópera italiana.

La gala comenzó con la primera escena y versión en cuatro actos de la ópera "Don Carlo", una obra estrenada en París en 1867 y con la que Ramón Vargas se ganó los primeros aplausos de la tarde.

Luego del fragmento "Carlo il sommo Imperatore", a cargo del bajo Alejandro López, apareció en el escenario Ramón Vargas quien atrapó las miradas del teatro al interpretar al fragmento "Io l´ho perduta".

En escenario, Vargas salió a disfrutar lo que más le gusta: cantar, pues se le vio fuerte, seguro, de buen humor, cordial con sus compañeros, y lo mejor, con una gran madurez vocal que al final de dicha pieza, los presentes se rindieron a sus pies.

Minutos después, apareció el barítono George Patean, quien con extraordinaria voz, hizo buena mancuerna con el cantante mexicano al interpretar "Lo la vidi", Vargas encarnando a Don Carlo y el rumano haciendo lo propio con Rodrigo di Posa.

Enseguida Patean, engalanó con un solo al interpretar "O Carlo escoltala morro", mostrando y dejando en claro por qué ha pisado las grandes salas de concierto del orbe como el Metropolitan Opera House de Nueva York y el Covent Garden de Londres.

Ataviada con un vestido largo tipo "sirena" en color negro, así lució la soprano norteamericana Joanna París, quien al lado de Vargas y con exquisita voz interpretó "Lo vengo a domandar".

Se trata de una cantante que cautiva, no sólo por su timbre vocal, sino por su belleza, pues aun con la presencia de Vargas la soprano se ganó las miradas hasta de los músicos de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes.

Tras la participación de estos cantantes de trayectoria internacional, vino "Un ballo in maschera", en donde las sopranos Zaira Soria, la mezzosoprano Belem Rodríguez, el barítono Martín Luna, el bajo-barítono Óscar Velázquez, el bajo Alejandro López y el tenor Gilberto Amaro, no se quedaron atrás y tuvieron una participación de altura concluyendo así la primera mitad.

La velada continuó con "Simon Bocannegra", una ópera con un prólogo y tres actos con libreto del italiano Francesco Maria Piave, Giuseppe Montanelli y Arrigo Boito, pieza que llevó a Peatan y a París en los papeles de Simon Bocannegra y Amelia Grimaldi, respectivamente.

Dicha obra estuvo dividida en los fragmentos "O inferno, sento avvampar, Cielo pietoso y rendilla", a cargo de Ramón Vargas; y "Ei dorme, Perdono, Amelia" en donde nuevamente el trío protagonista del recita, fue ovacionado.

La gala concluyó con "Il Trovatore", un drama en cuatro actos con libreto en italiano Salvatore Cammarano, donde cada uno de los nueve cantantes, tuvo una sobresaliente participación, dejando al final un buen sabor de boca y concluyendo de esta manera el bicentenario de quien es considerado el padre de la ópera italiana; Giuseppe Verdi.

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