12 de noviembre de 2013 / 11:12 p.m.

México.- Las balas o proyectiles, como gusten llamarle, son dispositivos explosivos que no dependen de su tamaño para segar la vida. Estas pueden ser sumamente pequeñas y aun así la reacción suele ser muy, pero muy, peligrosa. Todo dependerá de donde sea la perforación y si ésta en la entrada o salida del cuerpo no llega a peligrar algún órgano del cuerpo humano.

Hay quienes suelen sobrevivir a uno o varios disparos, pero existen personas que con tan sólo uno suelen perder la vida. Tal y como decíamos en el primer párrafo todo va depender de la entrada y la salida de la bala, dependiendo por donde la misma cruce, entonces viene el resultado final de peligro.

En Estados Unidos, en el estado de la Florida, un hombre miembro del personal de una estación de servicio, se vio a punto de ser impactado por una bala. El acto se produjo cuando un delincuente se presentó a realizar un asalto, el mismo disparó un proyectil, el cual no llegó a penetrar el cuerpo de la victima debido a que su celular no dejó que la bala traspasara.

Según el informe realizado por la policía del Estado, el delincuente se presentó al establecimiento comercial a robar. El trabajador impactado por la bala, se encontraba en compañía de tres empleados más. El delincuente intentó robar el dinero que había en la caja de cobro. Debido a que ninguno de los trabajadores pudo abrir la caja, el asaltante disparó varias veces y salió corriendo del lugar.

En medio de los disparos, una de las balas se dirigió al cuerpo del hombre, el cual, gracias a Dios, tenía su teléfono celular guardado en el bolsillo de la camisa, y este pudo frenar el proyectil, saliendo el empleado ileso del acto.

 Agencias