NOTIMEX
25 de noviembre de 2014 / 07:41 a.m.

Ya sin “The Authority” y este lunes bajo las órdenes de Daniel Bryan, se realizó Monday Night Raw, donde John Cena y Dolph Ziggler se impusieron en la contienda estelar sobre Seth Rollins, Jamie Noble y Joey Mercury.

Gracias a una votación que ordenó Bryan, la afición decidió que Noble y Mercury serían los compañeros de Rollins, quien no quedó satisfecho pero tuvo que acatar la resolución, en una contienda en desventaja para Cena y Ziggler.

Los favoritos de la afición se vieron sorprendidos y dominados por momentos, pero al final aplicaron un “ajuste de actitud” y un “zigzag” a los hombres de seguridad de Rollins para quedarse con la victoria.

El ex integrante de “The Shield” parecía escapar, pero Bryan llegó para regresarlo al cuadrilátero y ser sometido por los vencedores, quienes festejaban con Daniel cuando llegó un correo electrónico para avisar que el lunes volverá la tranquilidad a Raw con las órdenes de un personaje anónimo, quien ya dirigió hace unos meses.

En el arranque de la función Triple H y Stephanie McMahon se despidieron tras perder el poder en “Survivor Series”; Bryan llegó para dar órdenes, como una lucha entre Mark Henry y Ryback, quien ganó sin muchas complicaciones.

Luke Harper expuso su título Intercontinental contra Dean Ambrose, quien perdió por descalificación antes de ser atacado y humillado por Bray Wyatt; en tanto, The Miz y Damien Mizdow defendieron sus cinturones de parejas de WWE que ganaron la víspera ante Goldust y Stardust.

Por su parte, Rusev logró escapar cuando Jack Swagger lo tenía atrapado con la “patriot lock”, mientras que Nikki Bella, nueva monarca de las divas, ayudó de forma ilegal a su hermana, Brie, para que ésta se impusiera a la ex monarca AJ Lee.

También apareció en la función Big Show, quien la víspera traicionó al “Team Cena” tras noquear a John y marcharse; aseguró que todos cometen errores y que desprecia a “The Autorithy”, pero se mostró arrepentido por su acción. Al final apareció Erick Rowan para enfrascarse en un duelo.