11 de septiembre de 2014 / 02:29 p.m.

 

Dos veces campeón y a Francisco "El Chihuas" Rodríguez la vida le ha cambiado. Él piensa que no, porque sigue siendo humilde ante las circunstancias, pero la verdad es que logró que los medios de comunicación voltearan a verlo a pesar de que hablar ante ellos es un round que aún no domina.

Campeón de peso Paja de la Organización Mundial de Boxeo y Federación Internacional de Boxeo, Francisco, mejor conocido como "El Chihuas", descansa en la comodidad de su casa en las faldas de la Sierra Madre Oriental, en el sector de Santa Catarina, acompañado por su mamá, sus abuelos, sus hermanos y su hijo Johan.

Se repone de una lesión en su mano derecha, misma que se le acentuó tras la pelea con el japonés Katsunami Takayama, pero con la fuerza suficiente para convertirse en el sostén de la familia.

"Sí ha cambiado muchas cosas, pero yo me siento igual, tranquilo. Compartiendo el triunfo con mi familia y estando con ellos, porque casi nunca estoy, siempre ando entrenando y así", expresó.

La verdad es que en la intimidad de la familiar, él sigue siendo uno más, a pesar de la felicidad que producen los títulos obtenidos. Al boxeador le gustan sus raíces, esas que le permiten disfrutar de un paseo en La Huasteca o un fin de semana de carne asada.

"Aquí vivo desde que estaba más pequeño y cuando salgo se acerca más la gente, convives con personas que nunca pensabas ibas a convivir con ellas, te reconoce la gente en la calle.

"Ahora veo la pelea y digo 'no manches, ¿cómo aguanté tantos golpes?'. Me sorprende, estoy orgulloso de mí, porque me lastimé mi mano y siento que hice más de lo que yo pensé que iba a hacer, se ve en el video", expresó.

Hombre de palabra, "El Chihuas" deberá darle la oportunidad al filipino Merlito Sabillo, luego de que él lo eligió para exponer su título de la OMB.

"Ya le gané, pero como él me dio la oportunidad a mí porque yo no era muy conocido (...) me dio la oportunidad como diciendo 'está fácil' y me hicieron firmar revancha si yo ganaba entonces tengo que cumplirla y voy a pelear en noviembre, pero le voy a ganar otra vez en la misma forma", señaló el bicampeón mundial.

Sufre y disfruta su felicidad

Como toda madre Laura Rodríguez se preocupa por el bienestar de su hijo, pero igual disfruta estar en primera fila durante las peleas.

"Es algo entre nervios, emoción, es una experiencia muy bonita y a la vez difícil. Un golpe mal que me le den, es un deporte extremo, peligroso, pero lo veo feliz, realizado con lo que quería hacer, con sus títulos que tiene. Él ha llegado hasta donde ha querido llegar", relató.

"Nos ha pasado cosas muy difíciles en su carrera, como la muerte de su tío, mi mamá se enferma, cosas, circunstancias que se dan cuando él está entrenando y lo hacen muy difícil", indicó.

A pesar de esas situaciones disfruta cuando la gente reconoce a su hijo en cualquier paseo que realizan y está lista para su siguiente combate.

MARTHA CEDILLO