27 de junio de 2014 / 03:01 a.m.

A punta de balonazos, los jugadores de Chile practicaron tiro al blanco con un helicóptero de un servicio noticioso que voló demasiado bajo y obligó a interrumpir el entrenamiento del jueves con miras a su partido contra Brasil por los octavos de final de la Copa del Mundo.

"Quisimos pegarle con la pelota, pero no pudimos", comentó entre risas el lateral Mauricio Islas durante una conferencia de prensa.

"Fue algo que no pasó a mayores. El que más se asustó fue el entrenador (Jorge Sampaoli), que es muy metódico y estaba trabajando en la táctica", agregó. "No quiere que sepan cómo vamos a plantear el partido".

El jefe de comunicaciones de Chile Héctor Olave explicó que se trató de un helicóptero de la cadena brasileña O Globo, la cual ofreció una disculpa por haber alterado el entrenamiento durante unos minutos.

El incidente, no obstante, fue uno de los factores que se combinaron para prolongar la práctica mientras los medios de prensa esperaban bajo el sol.

La conferencia de prensa con dos jugadores convocada para las 12.30 se demoró casi una hora y Olave batalló para ofrecer explicaciones. El episodio no hizo sino aumentar el malestar de los medios con las condiciones en que están trabajando, pues en el complejo donde se entrena Chile, en Toca da Raposa II, en las afueras de Belo Horizonte, no hay una sala de prensa y los periodistas se pasan horas en la calle bajo el sol, parados y sin posibilidades de enchufar sus computadores y demás equipos.

AP