17 de enero de 2015 / 05:17 a.m.

El retirado árbitro mexicano Marco Antonio Rodríguez pidió “misericordia” para el uruguayo Luis Suárez, quien fue suspendido cuatro meses por morder al italiano Giorgio Chiellini en el duelo de fase de grupos del Mundial Brasil 2014 y que pitó el mexicano.

“Creo mucho en la palabra misericordia. Todo el mundo tiene derecho a levantarse y a ser mejor. Luis es un jugadorazo que merece jugar, y que lo haga y le veamos en todo su esplendor”, señaló “Chiquimarco” en entrevista con la Federación Española de Futbol.

El ex colegiado de 40 años afirmó que no vio la acción y que considera, se olvidaron del “factor humano”, mismo que provocó que se equivocara y no amonestara al delantero.

“Todos tenemos fallos. Lo que yo digo es que estos fallos deben servir para reflexionar, para que nos preguntemos por lo que ocurrió. Después de un error no podemos quedarnos en un hoyo. Es pasado y el pasado no se puede cambiar”, admitió Rodríguez.

Después de la acción cometida por el “charrúa”, el árbitro tuvo otra oportunidad de demostrar su calidad al ser dirigir la semifinal entre Brasil y Alemania, que terminó 1-7 favorable a los europeos, a la postre campeones.

“Más allá del resultado y de cómo vino dándose, lo que hubo que procurar es que no se desbordara la frustración de quienes lo perdieron cómo lo perdieron”, señaló.

Por último, Rodríguez hizo hincapié en que los cuestionamientos a partir de su decisión no fueron motivo para dejar su carrera como silbante, pues se trató de una cuestión personal, ya que tenía pendiente terminar su licenciatura en educación física.

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