3 de marzo de 2014 / 01:03 a.m.

La anemia de gol sigue haciendo estragos en la cosecha de puntos en la Liga para Tigres y ayer ante el Guadalajara en el Omnilife, los de Ricardo Ferretti siguieron sufriendo para marcar y aunque aguantaron el cero en su arco, solo les alcanzó para rescatar un punto al igualar 0-0 en el cierre de la fecha 9 del clausura 2014.

Ni los cambios en la alineación del Tuca Ferretti lograron hacer que los felinos tuvieran un mayor punch al ataque y así como se han mostrado arrolladores en la Copa, pudieran por lo menos acercarse a ese nivel en la Liga en donde con el empate llegaron a 8 puntos pero se mantienen en la penúltima posición de la clasificación general.

Ante todos los pronósticos, la desición del entrenador de Tigres fue que su capitán Lucas Lobos iniciara el partido en la banca y que el argentino Emmanuel Herrera regresará a la titularidad para formar una dupla de ataque con Alan Pulido, misma que no pudo crear muchas oportunidades a lo largo del encuentro.

Tigres arrancó el partido con Sergio García en la puerta, su línea de defensores conformada con Jesús Dueñas, Hugo Ayala, Juninho y Jorge Torres Nilo; en el medio campo Carlos Salcido y Guido Pizarro fueron los encargados de contener, mientras que los responsables de surtir a los delanteros eran los volantes Hernán Burbano y Danilo Verón, por izquierda y derecha respectivamente.

Al principio del partido Tigres tomó el control del balón aunque la primera llegada del duelo fue del Guadalajara, en un desdoble por derecha de Carlos Fierro quien mandó un centro precioso a Aldo De Nigris que hizo un gran movimiento pero que no remató como se acostumbra, lo hizo a la colocación del portero felino quien evitó el primer gol.

El colombiano Burbano fue quien intentó en mayor parte los desbordes por su sector pero poco fructificaron, Chivas se veía descontrolado por los movimientos de Herrera y Pulido en la delantera de los regiomontanos y pronto comenzaron las llegadas de Tigres.

En dos minutos Tigres tuvo las dos mejores opciones del partido, una pelota filtrada para Alan Pulido dentro del área estuvo a punto de convertirse en gol, el esférico quedó un poco largo y el portero José Antonio Rodríguez leyó muy bien la jugada. Pulido llegó a la cita con el balón pero ya tenía en frente al guardameta que achicó de gran manera y evitó el tanto.

Un minuto después Emmanuel Herrara disparo cruzado en los linderos del área y una vez mas Rodríguez desvió la pelota estirándose a su derecha, mandando el balón a tiro de esquina.

Sin embargo esas dos jugadas fueron prácticamente lo mas relevante de Tigres en todo el partido, pues en lo que restó del primer tiempo y en la segunda mitad, los de Ferretti no pudieron crear peligro en la meta del Guadalajara.

Para el segundo tiempo Lucas Lobos ingresó al campo sustituyendo a Darío Burbano y de inmediato intentó una de sus genialidades que en las ultimas semanas se han podido observar a cuenta gotas. En un tiro de esquina por punta izquierda intentó clarear al guardameta del rebaño y hacer un gol olímpico, pero el portero estuvo bien ubicado y evitó el gol.

Conforme corrieron los minutos de la segunda parte las Chivas tuvieron mas control de balón y la sensación de peligro al acercarse a la portería del Matute, pero fueron incapaces de crear alguna jugada clara de gol y por eso la tribuna los despidió con un sonoro abucheo al concretarse el final de un partido que acabo sin goles.

8 MIL EN LA INVASIÓNLos que vivieron su propio partido fueron los cerca de ocho mil incomparables que invadieron el estadio Omnilife. Los aficionados comenzaron a llegar temprano a Guadalajara y tal como lo habían anunciado realizaron carne asada a las afueras del inmueble.

Ya en el partido los cantos y el ambiente felino se sentía, por parte de los hinchas regiomontanos que fueron ubicados en una de las cabeceras del estadio en la parte alta.

DIEGO ARMANDO MEDINA