13 de marzo de 2014 / 05:17 a.m.

La costumbre de ganar. Los juveniles de Chivas no pudieron con la Copa MX, quedaron eliminados en la etapa de grupos, pero cerraron con dignidad, esa palabra que faltó en los dos juegos contra Tecos y en la ida contra Dorados. Javier Eduardo López y Ángel Zaldívar, en ese orden son lo más destacado de este plantel y mediante esa fórmula llegó el gol. La suerte viste de rojo y blanco, aunque sirvió de poco.

El partido en Culiacán comenzó con acciones en los dos arcos. Al minuto cinco Javier Eduardo López dio un aviso tiro de media distancia a las mansos del portero. El de Torreón pisaba el área llegando de atrás y el marcador se abrió con un tiro de la Chofis López, quien recibió dentro del área un balón de Ángel Zaldivar y el volante izquierdo de primera intención venció al portero Urbina.

Chivas se iba al frente, pero no el cuadro local ya había tocado a la puerta de Víctor Hugo Hernández, aunque sin tanto peligro.

La más clara de los locales fue al minuto 27 un remate de Madueña que Hernández mandó a tiro de esquina. El arquero del Rebaño se vestía de héroe y evitaba el gol de los sinaloenses.

El conjunto de José Luis Real no encontraba la puerta y el primer tiempo se le hacía largo. El equipo se le cayó al güero Real y los defensas estaban haciendo agua. Al 40 Kristian Álvarez quiso cortar un avance y se fue en banda y Édgar Villegas de Dorados se perfilaba para definir ante Hernández, pero Néstor Vidrio le comete una falta que el silbante le perdonó. Penalti claro a favor de los sinaloenses, pero el juez volteó para otro lado.

Para el segundo lapso el Rebaño mantenía la ventaja y los Dorados no daban sensaciones de peligro, hasta que Alberto García tomó un balón y solo armó una jugada de peligro, estaba de espaldas al arco e intentó la chilena y el portero Hernández mandó a tiro de esquina.

El conjunto del pacífico apretó. Cerró con todo, Bruno Piceno tuvo el empate al 88, pero Hugo Hernández se agrandó y evitó la caída de su marco. Chivas cerró el torneo de Copa con un triunfo, que sirve de poco, pues la eliminación ya estaba consumada.

JESÚS HERNÁNDEZ TÉLLEZ