AGENCIAS
17 de mayo de 2014 / 06:58 p.m.

Diego Simeone, director técnico del Atlético de Madrid, se proclamo campeón con este mismo club hace dieciocho años como jugador y ahora lo repite pero como estratega.

 

Dieciocho años después de levantar el título de liga como jugador del Atlético de Madrid, Diego Pablo Simeone ha vuelto a triunfar en el club rojiblanco, esta vez como entrenador, puesto desde el que ha dirigido a los suyos a la conquista del décimo campeonato en la historia de la entidad.Un logro extraordinario, aunque no inaudito, pues el francés Marcel Domingo y Luis Aragonés alcanzaron antes similar gesta.Domingo fue campeón como portero en las campañas 1949-50 y 50-51 y como entrenador en la 1969-70, y Luis Aragonés ganó la liga como jugador tres veces (1965-66, 1969-70 y 1972-73) y en una ocasión como técnico (1976-77).Campeón del Torneo Apertura con el Estudiantes de la Plata en 2006 y del Clausura con el River Plate dos años después (2008), Diego Simeone (Buenos Aires, 28 de abril de 1970), arribó al Atlético de Madrid, para hacerse con la dirección técnica, en diciembre de 2011."Sé la exigencia que tiene el Atlético. No me asusta. Me entusiasma como todas las situaciones que generan desafíos. Nos gusta un equipo agresivo, fuerte, aguerrido, contragolpeador. Lo que nos llevó a los atléticos a identificarnos con esta gloriosa camiseta", declaró el argentino el día de su presentación en Madrid, tras encontrarse a un grupo deshecho y a una afición hastiada por la mala marcha del equipo, pero muy ilusionada con su llegada.Dos años y cinco meses después, el Atlético ha ganado con él la Liga Europa y la Supercopa de Europa en 2012, la Copa del Rey al Real Madrid en 2013, rompiendo casi 14 años de sequía con el rival capitalino, y la liga 2013-14. Además, el 24 de mayo le espera la final de la Copa de Europa en Lisboa, segunda que alcanza el club en su historia, después de la de 1974.Lo que ha conseguido Simeone en tan poco tiempo es muy fácil de decir, pero muy complicado de llevar a cabo. Simplemente, ha devuelto al club rojiblanco al lugar que le corresponde. El Atlético es un grande respetado por todos, gloria alcanzada en inferioridad de condiciones con respecto a los imperios económicos, Real Madrid y Barcelona, que se reparten entre ellos los más sustanciosas ganancias del pastel televisivo y que triplican en presupuesto a los del Manzanares.Por eso, la proeza del grupo comandado por Simeone es de especial relevancia. Poseedor de una imponente capacidad de liderazgo, el Cholo basa su éxito en la unión del colectivo, en el convencimiento de un logro común, en el trabajo, en la humildad, en la estimulación constante de que se puede, en la competitividad, en el sentimiento de pertenencia a un club y en el tan repetido "partido a partido".Simeone ha sabido inculcar a los suyos todo el carácter e intensidad que ya exhibía como jugador, con ese dorsal número 14 inolvidable para los seguidores rojiblancos."Simeone transmite mucha fuerza, mucha energía, mucha ilusión. Todo lo que dice, todo, tiene sentido, y luego, aparte, él siempre nos recuerda que tenemos que ser conscientes de dónde estamos y que es bueno que tengamos esas ganas y esa forma de pertenecer al Atlético de Madrid, de sentirnos partícipes de la historia del club. Ese símbolo de pertenencia con el Atlético de Madrid siempre nos los transmite. Y creo que eso es positivo, porque hace que salgas al campo que, aparte de hacer tu trabajo y lo que más te gusta, hay muchas personas que pueden estar tristes o ser felices dependiendo de ti", Resume Juanfran en el libro Historias del Atlético de Madrid. Los Secretos del Calderón.Semejantes valores y una plantilla no exenta de talento han llevado al Atlético al primer cajón del podio liguero. Con un equipo con enormes futbolistas, con el portero y la defensa menos goleada, con un centro del campo batallador y creador y con un magnífico Diego Costa, crucial en el devenir de la campaña rojiblanca.Dos años y medio han bastado a Simeone para tocar el cielo. De su mano, además de los títulos, se produjeron también otros logros históricos para el club, como los 23 encuentros consecutivos sin perder o los quince triunfos sucesivos como local en 2012-13. El nombre del Cholo está ya para siempre grabado en los anales del club madrileño, con el que ha hecho historia, como jugador y como entrenador. Y a la vuelta, el reto más importante de su carrera: la final de la Copa de Europa en Lisboa.