4 de julio de 2013 / 02:40 p.m.

Londres • Un equipo de científicos japoneses de la Universidad de Yokohama desarrolló un hígado funcional para seres humanos a partir de células madre pluripotentes inducidas (iPS), según publica la revista científica "Nature".

La investigación, realizada con ratones, podría ser un gran avance en la medicina regenerativa, una vez probada clínicamente, al solucionar la escasez de donantes para curar enfermedades por insuficiencia de los órganos en fase terminal.

Aunque todavía queda por comprobar, al menos siete años, si la técnica podría funcionar en humanos, el trabajo aporta una gran demostración del "enorme potencial terapéutico de este tipo de trasplantes", aseguró Takanori Takebe, quien encabezó el estudio.

El avance con respecto a otras investigaciones radica en que el equipo científico se ha centrado en las fases más tempranas de la creación de un órgano.

Los científicos fueron capaces de generar por primera vez un hígado a partir de las iPS, capaces de convertirse en cualquier tipo de tejido, al igual que las células madre embrionarias.

El equipo trasplantó un brote de células hepáticas, creadas en un laboratorio a partir de células iPS humanas, en un ratón, donde el órgano maduró en un tejido similar al de un hígado humano.

"Mezclamos tres tipos de células, incluyendo las células iPS humanas derivadas del hígado, y dejamos que se cultivaran imitando el proceso de desarrollo de un órgano tridimensional normal: con una frecuencia, cantidad y calidad determinadas", explicó Takanori.

Además de las iPS, también se combinaron células endoteliales derivadas del cordón umbilical y células madre mesenquimales derivadas de la médula ósea humana.

Así, lograron producir la estructura de un hígado al recrear la interacción habitual que se da entre las células durante las primeras fases de gestación de un órgano.

A raíz de esta combinación de células iPS humanas surgieron, 76 horas después, los brotes de un "hígado humano rudimentario con una red de vasos sanguíneos en su interior", que logró mantener su flujo sanguíneo y ser bien recibido por el ratón una vez trasplantado.

"El impacto de la investigación radica en que proponemos que la terapia de trasplante de órganos en estados de gestación, diferente al trasplante de células o de órganos maduros, ayudaría a tratar algunas enfermedades", declaró.

EFE