13 de julio de 2013 / 05:10 p.m.

Lyon, Francia • Luego de 20 años de investigación un grupo de 150 científicos desarrolló la primera vacuna contra el dengue, enfermedad que en México se ha convertido en un asunto de “seguridad nacional”, ya que se ha extendido a 27 estados del país, causando gastos anuales de más de mil millones de pesos para contener un padecimiento que carece de tratamiento alguno y que hasta la fecha registra un acumulado de 12 mil casos.

Duane J. Gubler, profesor y director fundador del Programa de Investigación sobre Enfermedades Infecciosas Emergentes de la Facultad de Medicina Duke-NUS, Singapur, explicó el estudio clínico de la primera vacuna contra el dengue, que se probó en 40 mil personas de 15 países donde el piquete del mosquito (Aedes aegypti) es una amenaza, conforme con los reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya que no solo afecta a las naciones endémicas sino también se ha extendido a países desarrolladas.

La vacuna “representa uno de los más grandes desafíos contra la enfermedad, conformada con cuatro serotipos identificados y aislados, para combinarlos en una sola molécula que al ser inoculada en el cuerpo crea de inmediato una protección para evitar la propagación, desarrollo e infección de cepas prevalentes, que son las africanas (la otra es asiática)”.

En 2010, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por su sigla en inglés) autorizó a Sanofi Pasteur el trámite acelerado para la vacuna candidata contra el dengue, sobre todo, a la luz de la alerta que lanzó la OMS de que dicho mal era una verdadera “amenaza” que, por ahora, afecta a 100 millones de personas cada año, de estas 500, mil son niños, pero en una década podría alcanzar a la mitad de la población del planeta joven y productiva.

La empresa farmacéutica presentó por primera vez la planta donde se fabricará la vacuna. La firma invirtió 300 millones de euros, y en ella se comenzaron a efectuar los protocolos de investigación con las 40 mil pruebas (México ha participado con más de 8 mil voluntarios) a efecto de detectar la fisiopatología del virus del dengue, su complejidad y posibles mutaciones, alteraciones entre un país y otro, y el cómo influyen en los genes.

Una vez que el ensayo clínico ingresa en su fase tres, comienza a encontrar que en India, Tailandia, Filipinas y América Latina (Brasil, Colombia y México), entre otros lugares, comparten el mismo tipo de virus con sus cuatro serotipos, de tal forma que con tecnología de vanguardia comenzaron a desarrollar el antígeno con el que se pretende proteger, en un inicio, a 3 millones de personas.

La planta, conforme a Guillermo Leroy, vicepresidente de la vacuna del dengue de Sanofi, y Antoine Quin, gerente del Centro de Producción de vacunas de la firma, pretende contar con los primeros lotes a finales de 2013 y luego de pasar con los estudios de seguridad y eficacia exigidos por las instancias regulatorias, comercializarla en 2015. Se tiene programado fabricar, por el momento, 100 millones de vacunas anuales.

Los expertos reconocieron que los próximos dos años del estudio serán decisivos para determinar otros aspectos vinculados con la inmunidad, es decir, cuánto tiempo protegerá la vacuna a los individuos a los cuales los sistemas de salud de cada nación decidan aplicarla una vez que se les apliquen las tres dosis reglamentarias, una cada seis meses. Asimismo, qué papel jugarán los genes en la susceptibilidad de encapsular y eliminar al virus del dengue.

Uno de los aspectos importantes, conforme a Roberto Tapia, director general de la Fundación Slim, quien participó en los protocolos y en las investigaciones, es que los servicios de salud dejarán de gastar cifras alarmantes de recursos. Se estima, dijo, que cada institución, por lo menos en México, invierte alrededor de 400 dólares para atender a un paciente; la cifra puede ser cinco veces más elevada considerando que esa persona deja de ser productiva, abandona su trabajo, endeuda a la familia, y requiere varias semanas de reposo.

En el continente

- Con el reporte de más de 18 mil casos, Argentina sufre la peor epidemia de dengue en su historia desde que reapareció el virus a fines de la década de los 90.

- Entre enero y abril de este año, la Organización Panamericana de Salud informó de más de 215 mil casos en América, con un elevado aporte sudamericano.

- También se destaca que nunca antes se había registrado la expansión territorial del mal y la irrupción de una variante más agresiva y adaptable del virus del dengue en las naciones desarrolladas.

BLANCA VALADEZ