18 de julio de 2014 / 10:47 p.m.

1-Tope salarial:

Los altos salarios se han convertido en un problema de la Liga MX, existiendo una disparidad entre las diferentes nominas del balompié mexicano.

Un tope salarial permitiría una competencia mas justa, al existir una igualdad entre los diferentes equipos.

El tope salarial probaría la verdeara capacidad administrativa de los directivos del balompié mexicano, al armar un equipo con presupuesto limitado, siendo más complicado en comparación a un presupuesto sin limites.

Por lo cual existirá la imposibilidad de congelar jugadores, al convertirse en una carga económica para sus clubes y restar espacio a la nomina del equipo en cuestión.

2-Eliminar el Pacto de Caballeros:

El famoso Pacto ha provocado grandes polémicas desde su origen.

Destacando la problemática de que el jugador que milite en México no cuenta con libertad para desempeñarse, al estar sometido a los designios de su club anterior, sin importar que ya no exista relación contractual entre el club y el futbolista.

Este último punto ha representado un problema para los futbolistas extranjeros, y mexicanos que militaban en el exterior, al tener que lidiar con sus antiguos clubes para desempeñarse en tierras aztecas.

La eliminación del Pacto daría mayor libertad al elemento que se desempeñe en la Liga MX, permitiendo una mejora en las relaciones entre los jugadores y los diferentes equipos, dándole una mejor imagen moral al balompié nacional.

3-Eliminar la multipropiedad:

La abolición de la multipropiedad es un proceso que no solo cambiaria la forma en la que se maneja el torneo de liga, sino también el manejo de la selección mexicana.

Al no existir los monopolios en el futbol mexicano, los clubes podrían negociar sin estar comprometidos con otros clubes, al mismo tiempo que se eliminarían las sospechas de arreglo de partidos entre equipos con la misma administración.

Esta medida también puede beneficiar a la Selección Mexicana, ya que permitiría diferentes opiniones en torno a las decisiones más importantes del representativo nacional, al existir un debate más amplio, y no la opinión de cierto número de individuos con una presencia superior.

4-Controlar el número de naturalizados:

El fútbol mexicano se ha distinguido en los últimos años por el mal manejo de los jugadores jóvenes, al estar bloqueados por la enorme presencia de futbolistas foráneos.

Varios clubes no solo arman su plantilla con los extranjeros reglamentados, sino que también utilizan el vacío legal en torno a los naturalizados, que sin dar un gran apoyo al futbol mexicano, ocupan un lugar que podría ser cubierto por los jugadores de origen nacional.

Dicha problemática genera que el jugador mexicano carezca de oportunidades para demostrar su nivel y superarse, lo cual posteriormente afecta a la Selección, al no existir elementos que cubran sus necesidades.

La limitación de jugadores naturalizados brindaría oportunidades a los diferentes talentos juveniles, al igual que el deshacerse de aquellos elementos extranjeros que ya no aportan nada al fútbol de México.

5-Priorizar los torneos de la Conmebol:

Varios de los avances del fútbol mexicano, en los últimos años, se han dado gracias a la alta competencia sostenida en los torneos del balompié sudamericano.

Desde que la Selección Mexicana disputa la Copa America, el nivel del combinado Tricolor ha ido en aumento, y la proyección de sus futbolistas ha sido mucho mayor, destacando los casos de Rafael Márquez y Andrés Guardado que ficharon por clubes de Europa gracias a su gran participación en el máximo torno de la Conmebol.

Por su parte la Copa Libertadores, y en su momento la Copa Sudamericana, han provocado una mejora en la calidad de los estadios mexicanos, y en el nivel de los diferentes clubes participantes, al igual que un alto beneficio económico para los planteles sudamericanos, gracias a la bonanza mexicana.

En contraste con los torneos de Concacaf, los cuales en muchas ocasiones son pasados a segundo término al no representar un beneficio económico o deportivo para las escuadras mexicanas, significando inclusive un riesgo de lesión, ante el descuido de varias canchas centroamericanas o caribeñas.

ALDO FARÍAS