10 de mayo de 2013 / 02:58 p.m.

Monterrey • ""No dejes que nos roben la patria". La frase es recibida por un joven Ignacio Zaragoza, y forma parte del corto con que se publicita la cinta Cinco de mayo. La batalla que desde el pasado fin de semana está proyectándose en las salas de cine comercial.

Con un presupuesto de 80 millones de pesos y 400 copias para exhibirse en el país, la cinta busca retomar el histórico episodio donde el Ejército Mexicano derrotó a las tropas francesas en 1962.

Cinco de mayo... es una película que, sin duda, sorprenderá al público por sus efectos visuales, el realismo en el vestuario y armamento utilizado además de la carga patriótica que ofrece, pero a nivel histórico, la cinta tiene poco que aportar.

Ésta es la visión que ofrece el historiador Mario Treviño Villarreal, quien destaca el aporte de la cinta al abordar un tema de gran orgullo para los mexicanos, en especial para los paisanos que residen en Estados Unidos.

"Para ellos es casi como otro Día de la Independencia, quizás por lo que significa para ellos radicar en Estados Unidos", opina.

La cinta fue dirigida por Rafael Lara, y cuenta con las actuaciones Liz Gallardo, William Miller, Angélica Aragón, Javier Oliván y Kuno Becker.

Concepto de patria

Frases como "defender la patria" o "nos quieren robar la patria" se repiten constantemente en la cinta, de dos horas de duración.

Este concepto era entendido por los mexicanos de 1862 de diferente forma a como lo conocemos hoy. Incluso, el entonces presidente Benito Juárez hablaba de “patria” refiriéndose a la agrupación de fuerzas políticas, terratenientes y grupos de poder.

A decir del historiador, el concepto de "nación" es uno ahora y era otro muy diferente en la segunda mitad del siglo XIX.

"Juárez tenía que negociar entre una serie de caciques y caudillos para poder lograr el consenso nacional. Como historiadores, eso es lo que entendemos como ‘nación’ de aquella época", refiere el autor de Juárez: Una Visión Itinerante.El joven Zaragoza

Cierta polémica ha despertado la interpretación de Ignacio Zaragoza, realizada por Kuno Becker mejor conocido por su papel en Goal!.

La interpretación es buena, a decir del historiador. Incluso resalta que uno de los puntos fuertes de la cinta son las actuaciones.

Pero el trato de los personajes en la cinta no es el idóneo. A Zaragoza se le capta más entre escritorios, papeles y órdenes militares que en el campo de batalla, que a nivel historia se le consideraba como un "gran estratega de guerra".

"Como personaje histórico deja que desear. No nos lo presentan en batalla, ni siquiera lo ponen como un gran estratega militar, que era su gran aptitud. La película no le hace justicia a Zaragoza", abunda.

Y a Juárez se le lleva a un papel menos protagonista, con un semblante frío y pasivo, nada acertado a lo que indican las crónicas.

A final de cuentas, en la baraja de personajes históricos que ahí aparecen hay alguien que se resalta: el joven general Porfirio Díaz.

"En el momento definitivo, el crédito se lo dan a Porfirio Díaz. Contrario a lo que hacen con Zaragoza".

Buena, pero simple

Por los efectos visuales y el realismo en las escenas de combate, Cinco de mayo... es una cinta altamente recomendable para el público ajeno al estudio profundo de la historia.

Pero en opinión de un historiador, la cinta aporta poco. Es más, se atreve a catalogar el argumento como "sacado de una estampita" de las que venden en las papelerías.

"No es nada del otro mundo, se parece mucho a los simulacros que hacen en Puebla cada 5 de mayo, claro que con presupuesto. Es un argumento muy simple, como si lo sacaran de una estampita", critica el historiador Mario Treviño Villarreal.

GUSTAVO MENDOZA LEMUS