29 de agosto de 2013 / 02:07 p.m.

Monterrey  • Al tomar el micrófono en el Zócalo de la Ciudad de México, las multitudes la aclamaron. Ahí supe que se tenía que grabar el documental”.

Con esta imagen, la documentalista Shula Erenberg inició el camino para su producción Rosario donde hace un seguimiento a la luchadora social Rosario Ibarra de Piedra.

La cinta compite como Mejor Largometraje Mexicano Documental en el Festival Internacional de Cine (FIC) de Monterrey, y por ello la realizadora explicó cómo fue seguir por dos años a la activista.

El documental busca ahondar al rostro más humano de la fundadora del Comité ProDefensa de Presos, Perseguidos, Desaparecidos y Exiliados Políticos de México, Comité ¡Eureka!, de tratar de explicar cómo ha manejado el sufrimiento de una madre que vio desaparecer a su hijo, Jesús Ibarra de Piedra, en 1975.

“Era como hacer un homenaje a Rosario, un proyecto más íntimo y reflexivo pero que no fuera ¡Eureka!”, expone la autora de documentales como Bajo el mismo sol.

Sin embargo el tema de la desaparición forzada en México no puede desligarse de la figura de Rosario Ibarra. Es por ello que la cinta reflexiona sobre el tema y como en más de 30 años el tema sigue presente en el país.

“A partir del hijo es que a Rosario se le reconoce en el mundo político; no podría contar la historia de Rosario sin involucrarte a lo otro. Rosario representa los derechos humanos, es el icono de los derechos humanos en México”.

En el desarrollo de la cinta hay un momento clave en la historia de la luchadora social, cuando se enfrenta a una serie de documentos oficiales de la llamada guerra sucia donde se dan algunas referencia sobre la desaparición de su hijo almacenados en el Archivo General de la Nación.

Ahí en los documentos se hace referencia a un posible desenlace fatal de Jesús Ibarra.

“Ella nunca va dejar de tener la esperanza (de verlo con vida). Ella nunca había visto esos documentos y pues se quedó con una fuerte impresión”.

Al realizar la cinta, la documentalista argentina pero exiliada en México se enfrentó con una barrera: la falta de cifras oficiales sobre desapariciones forzadas en el país. Por una parte, las organizaciones civiles dan sus propios números mientras que cuando se creó la fiscalía especial se llegó a recabar hasta mil 700 testimonios.

Además de fungir como representante de las luchadoras sociales en el país, Rosario Ibarra de Piedra fue candidata a la presidencia en dos ocasiones mientras que también ha fungido como senadora.

Si bien su participación en la política ha sido cuestionada por ciertos grupos, en el documental se reflexiona un poco sobre el tema.

“Ella lo dice, era la manera de recorrer el país y denunciar que en México había desaparecidos. Sabía perfectamente que no iba a ganar con un partido chiquito”.

Rosario forma parte de la selección del FIC Monterrey y se espera que para inicios del año siguiente la Cineteca Nacional programe su exhibición a nivel nacional.

 — GUSTAVO MENDOZA LEMUS