El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de desarrollar insomnio, ansiedad o estrés. Estos últimos son otros factores que influyen en el aumento de peso, lo que convierte los problemas de sueño en un círculo vicioso que nos llevará a ganar cada vez más kilos. De hecho, la mayoría de personas que sufren obesidad mórbida tienen un grado de prevalencia muy alto de apnea obstructiva del sueño. Los investigadores llegaron a estas conclusiones después de analizar la evolución de un grupo de 225 personas sin sobrepeso, con edades comprendidas entre los 22 y los 50 años, a las que se controló en condiciones de laboratorio durante 18 días consecutivos.
10 de julio de 2013 / 12:34 a.m.