NOTIMEX
2 de junio de 2013 / 07:26 p.m.

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas • Los procesos de reproducción de las tres especies de cocodrilos pantano (moreleti), de río (zacutos) y caimán (de anteojos) ha permitido superar la categoría de extinción y ahora se encuentra en recuperación en el estado de Chiapas.

El curador del Museo de Cocodrilo del Zoológico "Miguel Alvarez del Toro" (Zoomat), Ernesto Eduardo Perera Trejo, explicó que sólo ese estado y Oaxaca cuentan con las tres especies y se ha superado la sobreexplotación.

Destacó que las vedas aplicadas desde 1970 no permitieron que se superara la problemática, por el contrario fue mermando la población de cocodrilianos, las especies pasaron de peligro de extinción a protección especial y a partir de los años 80 y 90 se empezaron a impulsar los criaderos.

Hay que evaluar sus poblaciones de una manera más profunda, hoy puede haber comercio pero de manera legal, proveniente de granjas o de Unidades de Manejo de Vida Silvestre (UMAS).

Refirió que en años pasados, el Zoomat ha realizado liberaciones de al menos unos 100 a 180 ejemplares por año y en este 2013 puede ocurrir hasta fin de año.

Mencionó que del cocodrilo de pantano se puede aprovechar la carne para el consumo humano, es muy sana, sin lastimarse la vida silvestre, aunque por ahora apenas comienza a desarrollarse la reproducción mediante programas de manejo zootécnico.

El especialista indicó que el cocodrilo de río es la especia más estudiada, su distribución es muy amplia, aunque es una especie muy vulnerable, es muy celoso con sus nidos, pero abandona a sus crías, de 60 crías de la nidada sobrevive el uno por ciento.

Comentó que unos 26 se encuentran en exhibición en diferentes encierros, en jaula se encuentran 100 críos y desde 1993 se mantiene un proceso de recuperación de las poblaciones en el Cañón del Sumidero.

Mencionó que en el marco de las actividades que se desarrollan en el "Museo Cocodrilo" en el zoológico "Miguel Álvarez del Toro", se encuentra el Programa de Incubación Artificial de cocodrilianos, dentro de la colección de ejemplares vivos.

El recinto cuenta con un grupo de reproductores de cada una de las tres especies presentes en Chiapas, los cuales cada año se reproducen satisfactoriamente, para lo cual se cuenta con un equipo de especialistas.

Aclaró que debido a las condiciones que presenta la capital en cuanto a las temperaturas, no permite una incubación total en semicautiverio, por lo tanto, se recuperan los huevos de cada nido para ser manejados bajo este programa, lo que se promueve es que haya más cocodrilos.

Perera Trejo detalló que las crías de los caimanes al nacer miden entre 20 y 23 centímetros de largo, sus ojos son muy prominentes o saltones, el color de su piel es pardusco ocre con manchas amarillas y negras presentan un pequeño cuernecillo de hueso y se destacan sobre su hocico que es corto y ancho.

Refirió que la temporada de nacimiento de esta especie se presenta entre septiembre y octubre, las crías suelen vivir agrupadas durante varios meses con la protección de su madre, lo que asegura una mayor supervivencia.

En tanto, las crías de los cocodrilos de río nacen de entre 27 y 29 centímetros de largo, sus ojos son pequeños y de color amarillo verdoso, la forma de su hocico es larga y angosta, el color de su piel es gris con amarillo pálido y manchas negras.

La temporada de nacimiento se presenta entre los meses de mayo y junio donde con la ayuda de su madre salen del nido, las crías suelen vivir agrupadas solo por pocas semanas y es raro que tengan la protección de su madre.

A su vez, señaló el investigador, las crías de pantano nacen de entre 24 y 27 centímetros, sus ojos son pequeños y de color verdoso, la forma de su hocico es ligeramente largo y ancho, el color de su cuerpo es amarillo brillante con manchas negras.

Las crías nacen entre agosto y septiembre con la asistencia de su madre, suelen vivir agrupadas durante varios meses contando con la protección de su progenitora, lo que asegura una mayor supervivencia.

Explicó que los cocodrilos son depredadores ubicados en la cúspide de la cadena alimenticia, juegan un papel importante en el equilibrio del ecosistema, ya que mantienen en niveles adecuados el número de individuos de las especies con las que se alimenta.

Añadió que por la importancia de la conservación, en el Zoomat se diseñó desde 2004 el "Museo Cocodrilo", el cual muestra de las tres especies aspectos de anatomía, reproducción, conducta, distribución y la relación de convivir.

Comentó finalmente que se han presentado casos aislados de agresiones y asesinatos de cocodrilos.