13 de abril de 2013 / 04:00 p.m.

México  • Ahora que Europa se encuentra en plena crisis económica y sus coleccionistas y sus instituciones no están comprando obras artísticas, los organizadores de Arco —la más importante feria española de arte contemporáneo— están preocupados porque el mercado latinoamericano se ha vuelto más atractivo para las galerías del Viejo Continente, como se aprecia ahora en Zona Maco México Arte Contemporáneo.

Aunque a final de cuentas los precios de las obras de arte son los mismos en todas las ferias del mundo, las que cambian son las condiciones y la capacidad adquisitiva de los compradores y los coleccionistas que acuden a Zona Maco.

Ignacio Múgica, de la galería española Carreras Múgica —que por primera vez participa en esta feria que se desarrolla desde hace 10 años en la Ciudad de México—, dice que debido a la crisis que está viviendo Europa, particularmente España, decidieron venir a Zona Maco a ofrecer sus obras. "Cuando estuvimos en Arco, nos compraron obra algunos coleccionistas mexicanos; por eso decidimos desplazarnos a México", expresa a MILENIO.

Asimismo, Adolfo Cayón, de la galería Cayón, señala que el mercado en México cada día se ha estado consolidando más, y que Zona Maco se está convirtiendo en una de las más importantes del panorama artístico internacional.

Los precios —que van desde los 500 hasta los casi tres millones de dólares en Zona Maco— los fija el libre mercado del arte, afirma Cayón.

El reconocido galerista Hilario Galguera, con más de 25 años de experiencia, explica que poner un precio a una obra de arte es realmente una labor muy compleja: depende de la ley de la oferta y demanda.

"Los artistas que tienen ya una carrera, una presencia en instituciones, en museos y colecciones privadas, se vuelven más conocidos, pues hay más gente que busca su obra, y es así como el precio de sus creaciones se van cotizando", detalla el amigo y galerista de Damien Hirst en México.

En ese sentido, Kerstin Erdmann, coordinadora de la galería OMR, refiere que los precios varían dependiendo de los artistas, y cambian según la trayectoria de éstos; entonces, "podemos encontrar en esta feria desde los artistas consolidados hasta la propuesta de los creadores emergentes".

Por eso, los rangos de los precios más comunes que se ven en esta feria van desde los 800 dólares hasta los 10 mil.

Luis Alonzo, representante de la galería neoyorkina Salón 94, opina que "todo tiene que ver con el currículum del artista: en qué lugares ha expuesto, qué tipo de trabajo está haciendo, las bienales en las que ha participado y cuáles museos tienen alguna de sus piezas. Por supuesto que habrá obras más costosas en su producción, lo cual también influye".

En esta feria de arte, que cerrará sus puertas el próximo domingo, se aprecian propuestas, se reconocen tendencias y se descubren obras que sorprenden al público.

Una de las obras que no pasa desapercibida, ya que todos los visitantes se detienen frente a ella para tomarse una foto y capturar su reflejo, es una pieza sin título de Anish Kapoor, cuyo precio es de 750 mil dólares.

Escultura de Chillida, lo más caro

La obra más costosa que se ofrece en Zona Maco México Arte Contemporáneo, a decir algunos galeristas como Enrique Guerrero, es una obra del escultor español Eduardo Chillida. Dice: “Sé que hay una pieza de dos millones de dólares, y seguramente hay obras de 500 dólares; hay para todo el público. Está una escultura de Chillida que anda por allí y que vale más de dos millones”.

Ignacio Múgica, de la galería Carreras Múgica, que exhibe la escultura Estela X. Lo profundo es el aire (1990), de Chillida, dice que dicha obra se cotiza en dos millones 800 mil dólares, que es el precio de un gran artista. “Me han dicho que es la más cara de Zona Maco; nunca nos había pasado”, dice el galerista, quien en su stand también muestra obras de Miró y de Picasso.

Precisa que Chillida (San Sebastián, España, 1924-2002) alcanza este precio debido a que es uno de los artistas internacionales más importantes del mercado del arte; su obra se expone en diversos museos, galerías e instituciones, y es objeto de subastas en las que los precios son internacionales y muy altos.

La Fundación Chillida difunde que la obra del escultor está presente en más de 20 museos de todo el mundo, y sus esculturas se encuentran lo mismo frente al mar, como en San Sebastián, que en la montaña, como en Japón, y en ciudades como Washington, París, Madrid o Berlín.

Lo más interesante es que sobre su obra han escrito arquitectos, poetas y filósofos como Martin Heidegger, Emile Cioran y Octavio Paz, entre otros.

LETICIA SÁNCHEZ MEDEL