28 de febrero de 2014 / 02:37 a.m.

El ministro del Interior de Colombia pidió el jueves vivir un fútbol con pasión pero sin muertos, en el marco del foro "Fútbol en Paz" en el que se exploraron caminos para tratar de contener la violencia atribuida a barrabravas.

Los asesinatos, la mayoría sin partidos de por medio, han crecido y tres aficionados perdieron la vida en Bogotá en incidentes con pocas horas de diferencia en septiembre de 2013.

Otro hincha falleció tras ser acuchillado en un autobús cuando se dirigía al estadio Atanasio Girardot de Medellín a principios de esta temporada.

Para reforzar el arsenal de medidas contra la violencia, el gobierno diseñó el Plan Decenal de Seguridad, Comodidad y Convivencia en el Fútbol y lo presentó el jueves en el foro impulsado por el Ministerio del Interior y la revista Semana.

"El propósito es erradicar la violencia y fortalecer el papel cohesionador, integrador y transformador del fútbol en la sociedad", explicó el ministro Aurelio Iragorri".

Mientras la seguridad se vigoriza y discuten alternativas para reducir la agresividad de los fanáticos, la justicia acaba de condenar a largas penas de cárcel a dos hombres quienes se declararon culpables de igual número de asesinatos en Bogotá en septiembre.

"La decisión es hacer del fútbol un instrumento de convivencia y tolerancia. Al ser una política de Estado deberá incluirse en los planes de desarrollo... Es un tema estratégico que involucra a muchas instituciones gubernamentales, el sector privado, los clubes deportivos, los medios de comunicación y la sociedad en general", subrayó el funcionario en la edición electrónica de Semana.

El presidente Juan Manuel Santos también ha impulsado acciones en procura de barras pacíficas y en otro foro invitó a algunos de sus conductores.

Ex futbolistas, dirigentes deportivos, periodistas, parlamentarios, la policía y el ejército participan en los debates.

"La mayoría de los líderes están vinculados a la construcción del plan que traerá enormes beneficios para los barristas, sus familias y comunidades. Tenemos fe en que el camino que hemos iniciado le cambie la cara al fútbol", subrayó Iragorri.

Los incidentes en los estadios han generado sanciones contra los equipos locales.

"Nuestro compromiso es garantizar que vivamos el espectáculo del fútbol con pasión, pero sin muertos", concluyó el ministro.

AP