12 de enero de 2013 / 02:47 a.m.

Bogotá.- El Gobierno colombiano prohibirá la comercialización en el país de las imitaciones de sombreros "vueltiaos" llegados de China y que se venden a muy bajo precio en comparación con los originales, informó hoy el Ministerio de comercio, Industria y Turismo.

El ministro del ramo, Sergio Díaz-Granados, dijo a través de un comunicado que tras una reunión con el Superintendente de Industria y Comercio, Pablo Felipe Robledo, se tomó esa determinación.

Agregó que es posible que en el futuro se haga lo mismo para proteger otros productos colombianos, amparados con denominación de origen, en circunstancias similares.

También le pidió a la Superintendencia de Industria y Comercio determinar si en el caso de las imitaciones de sombreros "vueltiaos" que están llegando al país, existe competencia desleal, publicidad engañosa, violaciones de propiedad intelectual o violación al régimen de protección de los derechos de los consumidores, de manera que se puedan tomar las medidas pertinentes.

Aseguró que la evidencia presentada en los últimos días indica claramente que en este caso hay un detrimento del trabajo de los artesanos y los resguardos indígenas.

El sombrero "vueltiao", elevado a la categoría de Símbolo Cultural de la Nación en 2004 por el Congreso colombiano, ha sido utilizado por campesinos, presidentes como Bill Clinton, delegaciones deportivas y recientemente por el tenista suizo Roger Federer.

La prenda, típica de los campesinos del litoral Atlántico, especialmente en el departamento de Córdoba (norte), comenzó a llegar hace meses en grandes cantidades para ser comercializada en ciudades y pueblos de la región.

El descontento de los artesanos que elaboran el accesorio, radica en que los importados, un poco más pequeños, se venden entre los 5 y 7 dólares, cuando el "original" puede llegar a los 85 dólares.

El sombrero "vueltiao" tiene su origen en la cultura zenú (norte) y se elabora a mano, tejiendo la fibra central de la hoja de una palma, la "caña fecha", abundante en la región.

Su poco peso, la capacidad para resistir el agua y el sol y su característica de poder doblarse y guardarse en un bolsillo sin que al usarlo nuevamente presente arrugas, lo hacen especial.

Los artesanos que fabrican este tipo de sombreros cuentan con las protecciones de la marca colectiva "sombrero vueltiao" y la denominación de origen "Tejeduría Zenú", a nombre del resguardo Indígena Zenú de San Andrés de Sotavento, en el departamento de Córdoba.

Los habitantes de Tuchín, famosos por su habilidad para fabricar los sombreros "vueltiaos" señalaron a medios locales que hace dos años unos empresarios chinos estuvieron visitando el resguardo indígena de San Andrés, pero jamás imaginaron que las muestras que se llevaron era para montar una competencia desleal que los tiene al borde de la quiebra.

EFE