1 de marzo de 2014 / 05:58 p.m.

Sus éxitos deportivos son cosa del pasado, opacados por haber matado a tiros a su novia. Ahora, Oscar Pistorius encara un juicio por asesinato a partir del lunes y podría ser sentenciado a más de 25 años de prisión.

Cuando el corredor con las piernas amputadas entre al Tribunal Superior de North Gauteng para el comienzo del juicio, poco quedará de aquel atleta conocido como Blade Runner, quien en 2012 se convirtió en el primer velocista sin piernas que compite en unos Juegos Olímpicos.

El atleta de 27 años enfrenta acusaciones de que, en medio de un ataque de ira, disparó a propósito a su novia Reeva Steenkamp a través de la puerta del baño y luego mintió al respecto. Pistorius alega que disparó creyendo que había un intruso en el baño.

Ahora toda la vida de Pistorius está en tela de juicio, no sólo los eventos de la madrugada del Día de San Valentín del año pasado.

El fiscal Gerrie Nel catalogó a Pistorius como un hombre "dispuesto y listo para disparar y matar", luego de acusarlo de homicidio premeditado. La fiscalía señala que hubo premeditación en la forma que mató a Steenkamp después que la pareja discutió en su casa.

Pistorius tiene otra versión de los hechos, y alega que quedó horrorizado al darse cuenta que mató a su pareja, en vez de disparar a quien creyó que era un intruso en su casa.

"Sabía que tenía que proteger a Reeva y a mí", expresó Pistorius en una declaración jurada de 11 páginas, su único testimonio hasta ahora. Pistorius dijo que la mujer murió en sus brazos.

La versión de la fiscalía describe a Pistorius como un asesino frío y calculador, mientras que el atleta se describe como un hombre minusválido que cometió un terrible error. ¿Cuál es la versión verdadera? Esa es la pregunta que el juicio tratará de contestar.

Se trata de un caso en el que tendrán papeles preponderantes los psicólogos criminalistas, expertos forenses y en balística, y en el que se debatirán expedientes telefónicos, una puerta de baño, la trayectoria de una baña, manchas de sangre y el problema de la criminalidad en Sudáfrica.

El juicio será transmitido en vivo en Sudáfrica, desde la sala de un tribunal en Pretoria.

AP