8 de julio de 2013 / 01:08 p.m.

 El Papa Francisco compartió hoy las penas y ofreció su consuelo a un grupo de inmigrantes indocumentados africanos, en su visita pastoral a la isla de Lampedusa, la última frontera sur de Italia.

A las 08:58 horas (06:58 GMT), el avión Falcón 900 de la Aeronáutica Militar Italiana que trasladó al pontífice desde el aeropuerto de Roma Ciampino aterrizó en la base aérea de la isla.

El líder católico fue recibido por el arzobispo de Agrigento y la alcaldesa de Lampedusa, Giusi Nicolini. Ninguna otra autoridad, ni civil ni religiosa, estuvo en el lugar.

En automóvil se dirigió hasta la Cala Pisana donde embarcó el vehículo CP282 de la Guardia Costera que lo trasladó al puerto y, a su paso, fue acompañada por otros barcos de pescadores que portaban pancartas de agradecimiento.

"Te queremos mucho", "Bienvenido peregrino del mar", "La Virgen te bendiga", eran algunas frases en las barcas a las cuales el pontífice agradeció con un movimiento de su mano.

A mitad del camino lanzó al mar una corona de flores en recuerdo de los inmigrantes muertos en su intento por llegar, como balseros, a Italia. En el mismo barco observó, en un pequeño televisor, un video de los salvamentos de la Guardia Costera.

A su llegada al puerto el líder católico saludó, uno por uno, a un grupo de inmigrantes africanos algunos de los cuales, en árabe, sus experiencias y sus penas.

Tras este momento abordó un jeep puesto a disposición por un vecino del lugar, ya que Francisco quiso evitar el costo innecesario del traslado del papamóvil desde El Vaticano.

A bordo del vehículo, de marca Fiat, el pontífice se dirigió hasta la explanada de un campo deportivo Arena, donde se preparó para iniciar una misa con miles de personas que desde las primeras horas de este día abarrotaron el lugar.

— NOTIMEX