16 de febrero de 2014 / 01:43 a.m.

Un bote de humo lanzado desde el público, y que cayó en el área del Celta, había obligado a detener el partido, de la jornada 24 de La Liga Españolal, cuando discurría el minuto 87 y en el marcador figuraba el gol marcado por Orellana que daba ventaja al Celta de Vigo.

La intensa humareda creada por el bote, provocó que los jugadores de ambos equipos, el trío arbitral e incluso el público que asistía al partido en El Madrigal abandonaran el terreno de juego y los tribunas. 

Tras 20 minutos, con los jugadores y el cuarteto arbitral en los vestuarios, una vez dispersado el humo, y pese a que las gradas estaban prácticamente vacíos, tanto el colegiado como los dos equipos han decidido reanudar la contienda y jugar los minutos que faltaban.

Aquí el comunicado oficial del Villarreal CF:

El Villarreal CF quiere manifestar su más sincero rechazo al acto vandálico ocurrido hoy en el minuto 86 del partido ante el Celta en El Madrigal, en el que un individuo arrojó un bote de gas lacrimógeno sobre el terreno de juego, provocando así la suspensión temporal del encuentro y el desalojo del público del estadio. Afortunadamente, no hubo que lamentar ningún daño personal, ya que la evacuación de la grada se produjo de manera rápida, ordenada y sin incidente alguno. El club condena dicho acontecimiento y pondrá todos los medios que estén a su alcance para intentar localizar al autor del acto.

Tras el partido, el presidente del Villarreal, Fernando Roig, compareció en rueda de prensa para mostrar su repulsa por lo sucedido: "El Villarreal CF lamenta y condena lo ocurrido. Estamos convencidos de que se trata de una persona de fuera de Vila-real y que ha venido expresamente a hacer daño al club. Lo tenía totalmente programado porque lo ha hecho desde la zona más tranquila del campo y lo ha lanzado desde un vomitorio para poder escapar con más facilidad. Se están haciendo todas las averiguaciones pertinentes y esperemos que se logre identificar lo más pronto posible al agresor para que caiga sobre él todo el peso de la ley. Afortunadamente, no ha habido que lamentar absolutamente ninguna desgracia personal. Este tipo de actos no representan a la afición del Villarreal, que es una afición tranquila. En cualquier caso, el club quiere pedir disculpas por un hecho tan desagradable y quiere agradecer el trabajo de las fuerzas de seguridad en la evacuación".

REDACCIÓN