3 de marzo de 2013 / 04:59 p.m.

La Dirección General de Publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (DGP-Conaculta) se presenta como una institución que “tiene entre sus compromisos promover la lectura a través de la publicación y difusión de una oferta editorial amplia y pertinente que subsane las carencias del mercado editorial y permita la provechosa utilización del tiempo libre de los mexicanos”.

De acuerdo con su carta de presentación, entre sus tareas se encuentran el incentivar la creación literaria a lo largo y ancho del territorio nacional, “lo mismo de escritores emergentes que de los autores consagrados. Además, involucrar a las editoriales privadas, instituciones gubernamentales, los agentes promotores y, por supuesto, a los lectores en proyectos específicos que redunden en el fomento de la lectura”.

Así se define una institución que vive en la polémica constante, debido a las acusaciones de competencia desleal con la industria editorial privada, si bien desde hace varios años tiene entre sus objetivos primordiales el incrementar el número de coediciones, al tiempo de ofrecer títulos que difícilmente despertarían interés de las grandes editoriales.

La DGP-Conaculta edita al año en promedio 150 títulos, los cuales se reparten entre las ediciones propias y las coediciones, aunque, por supuesto, la cifra varía con cada año. En su catálogo cuenta con 25 colecciones editoriales: siete de Historia y Ciencias Sociales, siete más de literatura, una dedicada al teatro, cinco de arte y cultura, tres de consulta general y dos más infantiles y juveniles.

En 2010, 2011 y 2012 aparecieron 429 títulos, repartidos en 92, 180 y 157 en cada año, siendo el número de coediciones de alrededor de 50 anualmente, con títulos que van desde Sentimientos de la Nación, de José María Morelos y Pavón, las Obras completas de Ignacio Manuel Altamirano y laHistoria del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en México, hasta poemarios, cuentos o novelas de jóvenes autores dentro de la colección del Fondo Tierra Adentro.

“Mi idea”, asegura su nuevo titular, Ricardo Cayuela Gally, “es construir una línea editorial coherente dentro de la DGP; la proyección de los escritores y artistas mexicanos en el extranjero e impulsar las coediciones, porque la industria pública no le puede hacer competencia desleal a la privada; más bien, debe apoyarla.

“El mundo editorial es la suma de muchas voces independientes y cada libro vale lo mismo que los otros, no importa quién lo edite. En ese sentido, si desde esta dirección se puede construir una industria editorial más fuerte, es bueno para todos”.

— JESÚS ALEJO SANTIAGO