12 de febrero de 2015 / 12:15 a.m.

Monterrey.- La Comisión Nacional del Agua determinó que Petróleos Mexicanos no debe ser sancionado por la contaminación del rio San Juan a causa del derrame de petróleo ocurrido el pasado mes de agosto.

Oscar Gutiérrez Santana, delegado de Conagua en Nuevo León, declaró que el daño ambiental no es responsabilidad de la paraestatal, pues el derrame fue provocado por un acto de vandalismo de terceros y no por negligencia de Pemex.

"En el desahogo de la diligencia se pudo acreditar el problema asociado a una situación  de clandestinaje y la Ley de Aguas Nacionales prevé en uno de sus artículos que cuando suceden situaciones de casos fortuitos, que no es atribuible a quien produce el producto, en este caso Pemex, tienen la posibilidad, siempre y cuando lleven a cabo las acciones de remediación de manera inmediata … en cuanto a atribuirle una responsabilidad por la contaminación, no da lugar, en el caso de Pemex porque no es una situación con dolo, por falta de mantenimiento o alguna situación de Pemex,  sino que corresponde a un acto de vandalismo", dijo el funcionario.

Gutiérrez Santana indicó que Pemex no pagará ninguna multa, pues únicamente le correspondía coadyuvar en las labores de limpieza en el cauce, situación que cumplió a bien con base a la Ley de Aguas Nacionales.

"Con base al evento de contaminación la labor fue estar muy pendientes para que se remediara y rescatara el sitio, y en base al procedimiento administrativo no hay elementos para poder imputar alguna sanción a Pemex, en virtud de que Pemex actuó en base a la Ley de Aguas Nacionales para poder rescatar el sitio", reiteró.

La Conagua se deslindó de indemnizaciones de carácter civil por daños a los ejidatarios afectados tras la contingencia ambiental, al asegurar que esta situación no compete a la dependencia.

Pemex declaró el pasado mes de septiembre que los trabajos de limpieza en el río generó un costo de 150 millones de pesos.

Sin embargo, a meses del derrame, afectados de más de 10 ejidos aseguraban no haber obtenido ningún apoyo de parte del organismo.

La paraestatal interpuso una denuncia ante el Ministerio Público federal, sin que se haya dado con el paradero de los responsables.

LOS DAÑOS COOLATERALES

El derrame provocado presuntamente por una toma clandestina, originó que kilómetros del cauce del río San Juan se tiñera de negro durante semanas, en uno de los hechos más desastrosos para el medio ambiente en Nuevo León.

Tras la contingencia, los habitantes de ejidos cercanos se quedaron sin agua potable, pues el río San Juan es el principal abastecedor de la presa El Cuchillo-Solidaridad, una de las más importantes fuentes de agua potable para Monterrey.

Los afectados reportaron que el daño se extendió a los sembradíos, pues al no contar con agua para riego, las cosechas se perdieron, representando una pérdida de los ingresos para muchos ejidatarios.

Así mismo, se reportaron casos en los que menores de edad presentaban ronchas porque supuestamente habían ingerido el agua que las autoridades decían era apta para el consumo humano.

Los últimos días de agosto, Pemex señaló que se había limpiado un 90 por ciento del cauce, aunque días más tarde, el gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, contradijo el señalamiento al asegurar que solamente habría sido rescatado un porcentaje "considerable".

De acuerdo con el delegado de Conagua, los últimos monitoreos realizados por la dependencia federal, en el cauce del Río San Juan ya no hay contaminación y solamente faltan algunos trabajos de remediación en zonas aledañas.

FOTO: Reuters

FRANCISCO ZÚÑIGA/ADRIANA DÁVILA