24 de abril de 2013 / 11:21 p.m.

 Ciudad de México  • En junio próximo la Suprema Corte de Estados Unidos definirá el matrimonio entre personas del mismo sexo, por lo que se espera una decisión democrática como la que ya han tomado en 40 estados, para ratificar que es la unión entre un hombre y una mujer y no una imposición radical a cargo sólo de los magistrados, sostuvo el presidente del Instituto Whiterspoon, Luis E. Téllez.

Al dictar la conferencia magistral “La experiencia norteamericana a favor de la vida y la familia”, Téllez dijo que cada vez crece más la conciencia de la defensa de la familia entre los diferentes sectores de la sociedad estadounidense, por ser una institución cuya protección a la pareja y a los hijos repercute socialmente.

Ante miembros de Red Familia –organismo que reúne a más de 40 organizaciones de la sociedad civil en defensa de la familia-, Luis Téllez, subrayó que uno de los objetivos es el fortalecimiento de la familia, a través de la defensa del matrimonio heterosexual.

“Eliminar la definición de matrimonio entre un hombre y una mujer es quitar la última parte de lo que queda a la institución de la familia, que ha sufrido un embate en los últimos 40 años para laatención mutua entre la mujer y el hombre, pero también para la procreación y el bienestar de los hijos”, dijo.

De ahí que los esfuerzos de la sociedad civil se han basado en el aspecto jurídico, por lo que en los últimos años 40 estados de EU han definido en sus leyes explícitamente el matrimonio entre un hombre y una mujer.

Además, se han realizado estudios científicos como el de la Universidad de Texas acerca de las Estructuras Familiares en los Estados Unidos, que demuestra con fundamentos que de 40 variables analizadas, en ningún caso la familia tradicional de padre, madre e hijos, salió con deficiencias o peor calificada que las otras.

Estados Unidos se encuentra “en un momento crítico”, dijo Téllez, pero confío en que se logrará ganar en la Suprema Corte con una decisión “limitada”, pues “una gran parte del pueblo norteamericano no está de acuerdo en los cambios que se pretenden a la definición del matrimonio”.

“Si los jueces magistrados no ratifican la definición del matrimonio entre un hombre y una mujer, estarían invalidando una ley aprobada democráticamente”, agregó.

De ahí que las campañas estatales se han enfocado en demostrar a los magistrados de la Corte que el proceso democrático estadounidense funciona, por lo que se debe respetar a los estados.

“Esperamos que la Corte no impongan una definición radical que redefina el matrimonio y se aplique en todo el país, sino que deje la decisión en los estados y que impere el proceso democrático”, señaló.

El ingeniero químico, agregó que en contraparte, nueve estados y el distrito de Colombia han aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo, de los cuales sólo tres han sido a través de un proceso democrático y en los ostros seis “ha sido impuestos ya sea por la legislatura o por la Corte”.

Luis Téllez consideró que la administración de Obama no influirá en la decisión de la Corte e incluso hay optimismo de que se logrará una votación 7 contra 2 a favor de declarar constitucional la enmienda de California y que en el caso de la ley DOMA, “lo más probable es que la rechazarán y dejarán a los estados la definición de matrimonio”.

En Junio próximo la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos, conformada por nueve jueces decidirá si es constitucional o no la definición en la ley del matrimonio heterosexual y escucharán argumentos a favor y en contra de la Propuesta 8, una enmienda a la constitución de California que fue aprobada en un referendúm en el 2008 y define el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer, así como de la Ley de Defensa del Matrimonio, una ley federal de los Estados Unidos promulgada por el presidente Bill Clinton el 21 de septiembre de 1996 que define el matrimonio a escala federal como la unión legal entre un hombre y una mujer.

 — CARLOS.GUTIERREZ