5 de julio de 2014 / 01:56 a.m.

“¡México, México, México!” fue el grito de los presentes en la sala de espera del hospital Country 2000 cuando se abrió la puerta del elevador donde venía Héctor Moreno.

La gente le aplaudió la entrega y la manera en que ofreció el físico para evitar el gol de Robben y la piel se pone de gallina.

Héctor Moreno sale en muletas y a su izquierda su novia de vestido azul y sus padres a la derecha y Héctor sonríe y enfila a atender a la prensa, sus palabras son de un soldado, de un tipo que no le importa arriesgarse o fracturarse por su equipo “me dolió más la eliminación que mi dolor”.

El de Culiacán agradeció a todos, en especial a esa gente que no conoce, a los lejanos, a los que le agradecen cómo se mató en la cancha por el país y dice que ese cariño se lo ganó por su entrega.

"Agradezco, y este cariño me lo gane con trabajo y dedicación, es lo que hace el futbol; desafortunadamente me tocó lesionarme en la cancha y ya no poder ayudar al equipo, pero es parte del juego, les agradezco que estén conmigo. Me voy a levantar, seguro, lo tengo claro desde que me pasó, me dolió más la derrota del equipo que mi lesión, estaba confiado en que calificaríamos y avanzaría en la competencia pero son cosas del destino y del futbol, ahora sólo queda trabajar bien para en cuatro años seguir dando guerra".

El jueves estuvieron en la clínica media selección nacional, desde el portero Guillermo Ochoa, pasando por Giovani dos Santos, Javier Hernández y Ulises Dávila, quien juega en la segunda de España y su carta le pertenece al Chelsea y a ellos también les agradeció que hayan sacrificado sus vacaciones por irlo a ver.

"Son figuras públicas, gente que tiene poco tiempo de tomar vacaciones y se agradece más que estén aquí conmigo y que me apoyen, tengo muy buena relación desde pequeños con ellos en Selecciones menores, les agradezco, que me hagan reír y olvidar un poco lo que siento, es algo maravilloso".

Ahora empieza la etapa fuerte de la recuperación y la primera parte será con Luis Fossati y Luis Carlos Bongiovanni en la clínica de Rafael Márquez, y afirmó que está contento porque la intervención que le hicieron fue todo un éxito.

“Estoy contento porque el resultado de la operación ha sido bueno y estoy con muchas ganas de empezar ya mi rehabilitación, trato de verle lo positivo a este trance, confío mucho en Dios y en la gente de mi alrededor que me ha apoyado mucho, confió mucho en Dios y ahora solo tengo que enfocarme en recuperarme rápido".

JESÚS HERNÁNDEZ