8 de junio de 2013 / 01:15 a.m.

 Bueno aunque por estas fechas el frío no causa estragos a nuestro cuerpo alguna vez si lo ha hecho, por eso aquí esta la explicación de por qué temblamos cuando la temperatura de nuestro ambiente desciende.

La temperatura ideal de nuestro cuerpo es de 36,9°. Cuando se desequilibra tal temperatura, el cerebro es alertado y comienza a trabajar en ello. Primero provocar un declive del flujo sanguíneo hacia la piel así se logra guardar calor en el cuerpo. Esto es lo que a su vez provoca que nuestro cuerpo tome un color pálido ante la frialdad.

Pero si esto no funciona viene la segunda fase, cuando comenzamos a tiritar, es decir, cuando los músculos se contraen y expanden de una forma muy rápida. Además, nuestra mandíbula comienza a moverse rápidamente, lo que conocemos como el castañeteo de dientes. Todos estos espasmos producen calor, aumentando de esta manera la temperatura corporal.

Tiritar es una función homeostática de nuestro cuerpo, no la controlamos conscientemente, igual que otras funciones como respirar o que el corazón lata.

Aunque hay otras causas que activan este funcionamiento, todas están relacionadas con la inestabilidad de la temperatura corporal, como la fiebre. Por más que la temperatura corporal sea elevada, el “punto de ajuste” es incorrecto y el cerebro busca ajustarlo, aunque en estos casos es como si se descompusiera nuestro termostato interno

-Agencias