15 de julio de 2014 / 07:07 p.m.

El ciclista madrileño se cayó en el descenso del Petit Ballon, a cien kilómetros de la meta en La Planche des Belles Filles, y recorrió veinte kilómetros con la tibia rota.

 

Alberto Contador dejó el Tour de Francia, pero se fue dejando algo parecido a una hazaña...

El ciclista madrileño se cayó en el descenso del Petit Ballon, a cien kilómetros de la meta en La Planche des Belles Filles, y recorrió veinte kilómetros con la tibia rota.

En esos veinte kilómetros y con la ayuda de sus compañeros de equipo, Contador coronó un puerto de primera categoría, el Platzerwasel, pero fue en el descenso de esta subida cuando dijo basta.

Se rindió, le dio las gracias a sus compañeros de equipo por el sacrificio y se cambió la bicicleta por el coche de equipo.

Desde allí, le dijo a sus directores que le dolía todo y que no podía seguir, según ellos revelaron algo más tarde. Contador se cayó a una velocidad muy alta, en medio del descenso, cuando parece que estaba arriesgando un poco para entrar mejor colocado al Platzerwasel.

Pero esos veinte kilómetros que recorrió con la tibia partida son parte de la épica del ciclismo y de su carrera profesional, una muestra del carácter que exige la bicicleta; el material con el que se construyen las leyendas del deporte de Merckx, Coppi, Bartali u Ocaña.

REDACCIÓN