23 de enero de 2014 / 12:32 a.m.

Los Rayados convivieron y llevaron un mensaje de optimismo a menores que integran la Casa Hogar del Padre Severiano Martínez.

El mediocampista, Lucas Silva; el atacante, Othoniel Arce; el preparador físico, Arturo Corona, y la mascota Monty se tomaron fotos, firmaron autógrafos, repartieron regalos y dejaron una sonrisa en alumnos de primaria y secundaria.

No se trató sólo de llevar unas palabras de aliento a chavos que reciben educación y formación para reintegrarse a sus familias, los niños y adolescentes se divirtieron contando chistes, adivinanzas, bailando, cantando y echando porras al Monterrey.

"Es un honor para nosotros formar parte de este tipo de eventos, la verdad que me alimentan mucho en lo personal, me siento muy emocionado de compartir esta tarde con estos niños, estas niñas, que más que apoyarlos nosotros a ellos, ellos nos alimentan, nos ayudan ellos a nosotros", declaró Othoniel.

"Es un placer, sin duda hay muchas cosas por las cuales podemos luchar, crecer, valorar, agradecerle siempre a Dios el que estamos con bien, que tenemos salud y bueno, disfrutar de cada día".

Lucas Silva agradeció la oportunidad de visitarlos y les pidió esforzarse y luchar por salir adelante y alcanzar sus sueños.

La reunión fue encabezada por el Padre Gregorio López, director operativo de la Casa Hogar, y por el padre Ángel Santibáñez, coordinador de formación.

Entre los alumnos que más se divirtieron estuvo Edwin Salvador, "Chavita", quien contó un chiste y se llevó de regalo el monito y el libro de Humberto Suazo.

Daniel bailó de manera singular y como premio obtuvo el libro y monito del capitán, José María Basanta.

La alumna América recibió el libro y monito de Jesús Manuel Corona, y Fernando Yair, el de Walter Ayoví.

La Casa Hogar del Padre Severiano Martínez atiende casi un centenar de menores entre los seis y los 15 años en estado vulnerable, carentes de un ambiente formativo, apoyándolos con una formación académica, de valores y espiritual.

TOMÁS VÍCTOR LÓPEZ