21 de enero de 2015 / 02:54 a.m.

 

En la Copa MX, la oportunidad para comenzar a enamorar de nuevo a la hinchada terminó como un error más que aumentó el enojo de la misma. Rayados no pudo con la UAT y, por el contrario, disparó las dudas sobre los alcances de La Pandilla.

El Monterrey se ahogó frente a Correcaminos de Alex Aguinaga. El orden que impuso el Corre hizo notar una superioridad del equipo de Ascenso sobre una de las plantillas más ricas de la Primera División.

La apuesta parece no cambiar, pero tampoco resultar. Los esbozos individuales dominan el sistema rayado y la colectividad parece que es una opción que si no se elige tampoco hay problema.

Edwin Cardona intentó ser quien se erija como el hombre que lleve la batuta. Aunque el esfuerzo fue bueno, el 10 se fue por la puerta de atrás porque falló desde los once pasos cuando la UAT ya lo ganaba.

Mérito para el cuadro naranja, que tuvo paciencia y orden. Si bien se llevó los tres puntos con un gol que no correspondía al partido, se debe resaltar que hubo mayor pundonor por parte del huésped.

El hondureño Eddie Hernández fue el héroe. Un disparo desde fuera del área, con la complacencia de Efraín Juárez, fue suficiente para darle a los de Ciudad Victoria un merecido triunfo en la cancha del Estadio Tecnológico.

Rayados se ahogó sin que tuviera un salvavidas de por medio. La colectividad sigue ausente y las individualidades no ganan las guerras en solitario.

GERARDO SUÁREZ