21 de junio de 2014 / 03:20 a.m.

Italia, Uruguay e Inglaterra suman en total siete títulos mundiales, tres más que las veces que Costa Rica ha participado en la máxima cita del fútbol. Cuando el sorteo para el torneo de Brasil juntó a estas cuatro selecciones en el Grupo D, la lógica dictaba que los centroamericanos sufrieron la peor de las suertes.

Después de dos partidos en esta Copa del Mundo, son los ticos los que parecen una superpotencia del fútbol.

Superando lesiones de último minuto, Costa Rica ganó sus dos primeros encuentros ante Uruguay (3-1) e Italia (1-0) y se convirtió en el primer equipo del sector que asegura su clasificación a los octavos de final del Mundial de Brasil. Se trata, sin duda alguna, de una de las mayores sorpresas en la historia de los mundiales, tomando en cuenta el pedigrí de sus encopetados compañeros de zona.

"Tal vez mucha gente no tenía fe porque estábamos en el grupo de la muerte", resumió el delantero costarricense Bryan Ruiz, autor del gol en la victoria del viernes 1-0 sobre Italia en Recife, "pero hoy los muertos son otros y nosotros vamos a la siguiente ronda".

Esta es la primera vez que tres campeones comparten un grupo en un Mundial y Costa Rica, que sólo había disputado los octavos de final en 1990, parecía como el convidado de piedra. En aquella Copa, los ticos vencieron a Escocia y Suecia en la primera etapa, rivales lejos de los pergaminos de italianos y uruguayos.

El equipo dirigido por Jorge Luis Pinto perdió por lesión en la antesala del campeonato a figuras como Alvaro Saborío, Bryan Oviedo, Rodney Wallace y Heiner Mora. Pero el timonel colombiano ya había advertido en una entrevista con The Associated Press que esas vicisitudes unieron y fortalecieron a su plantel.

"Yo no sé si me ganen, pero va a ser difícil. Y podemos ganar también", aventuró Pinto un par de días previo al debut costarricense con la victoria ante Uruguay.

Y vaya que pueden ganar.

Con un orden táctico envidiable, y la endiablada velocidad en las puntas de Joel Campbell y Ruiz, Costa Rica le jugó de tú a tú a italianos y uruguayos, ganadores de cuatro y dos campeonatos mundiales, respectivamente. Italia fue subcampeón de la última Eurocopa y Uruguay es el actual monarca de América y semifinalista del pasado Mundial.

"No ganas partidos con la historia", analizó el entrenador italiano Cesare Prandelli. "Costa Rica trabajó muy duro para llegar a este Mundial, son muy organizados y están en gran condición física".

Los jugadores ticos coincidieron en destacar el trabajo de Pinto en los dos últimos años como clave para el éxito.

"Hemos entendido bien lo que el profesor ha querido que reflejemos en el terreno de juego, estamos claros en lo que tenemos que hacer, se nos están dando las cosas producto de ese trabajo que tenemos desde hace tiempo acumulado", comentó el defensor Oscar Duarte.

El atacante Marco Ureña explicó que el plantel conoce de memoria el planteamiento de su entrenador y lo que exige de cada uno.

"Está claro que estamos creyendo en nosotros, en que sí podemos. En la cancha estamos defendiendo con todo y atacando las debilidades del rival", señaló. "Todo el mundo está sorprendido, pero nosotros no, nosotros sabemos ya exactamente lo que tenemos que hacer para seguir avanzando".

Costa Rica cierra la primera ronda el martes contra Inglaterra, monarca del Mundial de 1966 y que con el resultado del viernes quedó eliminado del torneo.

La meta de los ticos, que inicialmente podía ser dar la sorpresa y avanzar, ahora es asegurar el primer puesto del sector y un cruce de octavos con el segundo del Grupo C, que probablemente salga del trío de Costa de Marfil, Japón y Grecia.

"Soñábamos con esto y teníamos la fe de que lo íbamos a lograr", comentó Ruiz. "Hemos hecho algo increíble par un país tan pequeño".

AP