25 de marzo de 2013 / 06:45 a.m.

La Semana Santa es la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret.

Monterrey.- Con el "Domingo de Ramos" da inicio la Semana Santa para conmemorar la entrada triunfante de Jesús de Nazareth a Jerusalen y el pueblo católico acostumbra a comprar ramos o figuras de palma para bendecirlos en las iglesias.

Cabe señalar que, con estos ramos, los católicos muestran su fe hacia Cristo que muere para la salvacióon de todos los hombres, según la Biblia.

Jueves Santo

En el Jueves Santo se recuerdan los últimos acontecimientos de la vida de Jesús y uno de estos es el "Lavatorio de pies".

Mientras estaban cenando, Jesús se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ciñó una toalla, echó agua en una palangana y se puso a lavar los pies a sus discípulos, esto nos muestra una actitud de servicio, de humildad y de amor de Cristo hacia sus hijos.

En la actualidad, la Iglesia recuerda este momento y 12 hombres, o en ocasiones niños, representan a los 12 apóstoles, quienes son aseados por el padre durante la misa, resaltando así la importancia que se tiene del servicio con el prójimo.

En el momento en que el padre lava los pies pronuncia las palabras que dijo Jesús en sus tiempos "también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros", donde Cristo concede a ese grupo de discípulos su propia misión de evangelizar y, especialmente, el consagrar el pan y el vino en su Cuerpo y Sangre.

Es en este Jueves Santo cuando se recuerda a la comunidad católica que Cristo escogió a 12 hombres para que, siguiendo su ejemplo, se pusieran al servicio de Dios; y, de igual manera, los creyentes son invitados a ser lámparas que llevan luz de Cristo al mundo.

Por la mañana del jueves tiene lugar la llamada Misa crismal, en ella se consagra el Santo Crisma y se bendicen los demás óleos que se emplearán en la administración de los principales sacramentos.

Durante la noche se mantiene la adoración del Santísimo en el "Monumento", celebrándose la llamada "Hora Santa" en torno a la medianoche, quedando el Santísimo allí hasta la celebración del Viernes Santo.

Esta reserva recuerda la agonía y oración en Getsemaní y el encarcelamiento de Jesús, y por eso los sacerdotes celebrantes de los oficios piden que velen y oren con Él, como Jesús pidió a sus apóstoles en el huerto de Getsemaní.

En algunos lugares, existe la tradición de visitar siete monumentos en distintos Templos de una misma ciudad, para recordar a modo de "estaciones", los distintos momentos de la agonía de Jesús en el Huerto y su posterior arresto.

 

Viernes Santo

Al llegar el Viernes Santo, se conmemora la muerte de Jesús y es en este día cuando la Iglesia Católica pide a sus fieles guardar y abstenerse de consumir carne como penitencia.

En este día no se celebra la Eucaristía y se adora la Cruz, en lugar de la Misa se celebra la "Liturgia de la Pasión del Señor" a media tarde del viernes, de ser posible cerca de las tres de la tarde, hora en la que se ha situado la muerte del Señor en la cruz.

El sacerdote y el diácono visten ornamentos rojos, en recuerdo de la sangre derramada por Jesucristo en la cruz. El Altar se encuentra sin manteles ni adornos, mientras que a un costado de éste, ha de disponerse un pedestal para colocar en él la santa cruz que será ofrecida a veneración.

El comienzo de esta celebración es en silencio. El sacerdote se postra frente al altar, con el rostro en tierra, recordando la agonía de Jesús. El diácono, los ministros y los fieles se arrodillan en silencio unos instantes. El sacerdote, ya puesto de pie, se dirige a la sede donde reza una oración.

El sacerdote celebrante va a los pies de la iglesia junto con dos personas que portan unos cirios y va avanzando con la cruz tapada con una tela oscura o roja y la va destapando mientras canta en cada etapa la siguiente aclamación: " Mirad el árbol de la cruz, donde estuvo clavada la Salvación del Mundo", respondiendo los fieles y el coro "Venid a adorarlo", de modo que al llegar al Altar queda totalmente descubierta.

A continuación los sacerdotes besan la cruz y después todos los fieles. Mientras, se suele cantar alguna canción, la única en toda la celebración.

La celebración culmina sin impartirse la bendición y se invita a esperar junto a María la llegada de la Resurrección del Señor, pero mientras tanto, se produce un profundo silencio y meditación sobre la Muerte del Señor.

Es costumbre en algunos lugares la meditación de las Siete Palabras que Jesús pronunció en la Cruz. En otros sitios se celebra la procesión del Santo Entierro y el turno de vela ante el sepulcro.

Sábado Santo

El Sábado Santo es un día de luto. En la Iglesia Católica también se conmemora la Soledad de María después de llevar al sepulcro a Cristo, quedando en compañía del Apóstol Juan.

Pueden ser expuestas en la Iglesia, a la veneración de los fieles, la imagen de Cristo crucificado, o en el sepulcro, ya que ilustran el misterio del Sábado Santo.

El Sábado Santo queda para los católicos más como un día de espera, expectante por la gran celebración que tendrá lugar unas horas más tarde.

Domingo de Resurrección

En el Domingo de Resurrección se conmemora la vuelta a la vida de Jesús, que supone para el Cristiano la evidencia de que hay vida después de la vida.

El Domingo de Resurrección, también denominado Domingo de Gloria, es el domingo en que el mundo cristiano celebra la Resurrección de Jesús después de haber sido Crucificado. Es la culminación de la Semana Santa y es el inicio de un nuevo período litúrgico como es la Pascua de Resurrección.

"Jesús consigue levantarse sobre la muerte y vencerla. Así consigue abrir las puertas del Cielo a los creyentes. La Misa dominical se celebra de una manera única, en la que se enciende el Cirio Pascual, que representa la luz de Cristo Resucitado y que debe permanecer encendido hasta el día de la Ascensión, cuando se conmemora la subida de Jesús al Cielo.

Para concluir con los festejos de la Semana Santa, en este día se recrea la tradicional quema de Judas, personaje célebre que aparece como traidor de Jesús en la historia cristiana, también esta actividad es conocida como "Quema de chamucos".

Estos "chamucos" suelen ser piñatas de papel con cohetes en su interior que explotan al prenderles fuego destruyendo la figura, lo que representa el triunfo del bien sobre el mal.

 Redacción