19 de julio de 2013 / 03:03 p.m.

El Papa Francisco dio hoy un paso más en la reforma del Vaticano al establecer una comisión que investigará los cambios a realizar en las estructuras económicas y administrativas de la sede apostólica.

El grupo de trabajo fue constituido mediante un documento autógrafo de Francisco y su objetivo es alcanzar "una simplificación y racionalización de los organismos existentes", así como "una más atenta programación de las actividades económicas de todas las administraciones vaticanas".

El documento, conocido técnicamente como "quirógrafo", estableció que la comisión de referencia recogerá informaciones puntuales y deberá cooperar con los ocho cardenales elegidos por el pontífice en abril pasado como parte de un consejo personal de gobierno.

Formada por ocho miembros, la comisión de expertos ofrecerá el soporte técnico y especializado para elaborar soluciones estratégicas de mejoramiento, encaminadas a evitar desperdicio de recursos económicos.

Además favorecerá la transparencia en los procesos de adquisición de bienes y servicios, a perfeccionar la administración del patrimonio mueble e inmueble y a actuar cada vez con mayor prudencia en el ámbito financiero.

Asimismo, deberá asegurar una correcta aplicación de los principios contables y a garantizar la asistencia sanitaria y previsión social a todos los que tengan derecho.

Según informó la Secretaría de Estado del Vaticano, de los integrantes sólo uno es sacerdote: el secretario de la comisión y español Lucio Ángel Vallejo Balda; los restantes siete son especialistas en diversas disciplinas.

El presidente del grupo será Joseph F.X. Zahra (Malta) y los otros miembros: Jean-Baptiste de Franssu (Francia), Enrique Llano (España), Jochen Messemer (Alemania), Francesca Immacolata Chaouqui (Italia), Jean Videlain-Sevestre (Francia) y George Yeo (Singapur).

Algunas de estas personas ya están involucradas en las estructuras vaticanas como Vallejo Balda, secretario de la Prefectura para los Asuntos Económicos de la Santa Sede o Zahra y Messemer, ya revisores internacionales de ese organismo.

De acuerdo con el "quirógrafo", las funciones institucionales de la comisión no invadirán los ámbitos de competencia de las administraciones interesadas.

"El secreto profesional y otras eventuales restricciones establecidas por el ordenamiento jurídico no inhiben o limitan el acceso de la comisión a documentos, datos e información necesarias al desarrollo de las tareas confiadas", indicó.

Estableció además que el grupo informará directamente al Papa, le entregará los resultados de sus pesquisas y está obligada a depositar el entero archivo, tanto impreso como digital, a la conclusión de su mandato.

Podrá también contar con la colaboración de expertos y de empresas de consultoría, que pueden ser identificados en diversas partes del mundo o en el mismo Vaticano, siempre y cuando no entren en conflicto con las investigaciones mismas.

La comisión iniciará sus trabajos lo antes posible, su primera reunión tendrá lugar al regreso del viaje del pontífice a Brasil, previsto para la semana próxima. Concluirá su labor cuando lo decida el mismo Papa Francisco.

Notimex