17 de febrero de 2013 / 07:40 p.m.

Moscú • Una serie de especulaciones se han generado en torno al meteorito que cayó el viernes en la región de Cheliábinsk, en los Urales, Rusia, el cual causo daños en la población que se han cifrado en 30 millones de dólares.

Varias personas buscaron en un lago cercano a la ciudad de Chelyabinsk, donde se abrió un agujero en el hielo de varios metros de ancho, pero hasta ahora no han encontrado grandes fragmentos, dijeron funcionarios.

La escasez de pruebas en el terreno alimentó las teorías de la conspiración sobre lo que causó la bola de fuego y su inmensa onda en una zona que acoge muchas plantas de la industria de defensa.

El líder nacionalista Vladimir Zhirinovsky dijo a los periodistas en Moscú que podrían haber sido “belicistas” en Estados Unidos.

Un sacerdote que se encontraba cerca del lugar de la explosión lo describió como un acto de Dios. Los medios sociales quedaron inundados con rumores sobre lo que podría haber causado la explosión.

“Sinceramente, me inclinaría más a creer que fue algo militar”, dijo Oksana Trufanova, una activista local de derechos humanos.

Las autoridades de la región de Cheliábinsk, cifran en más de 30 millones de dólares los daños materiales causados por la caída del meteorito que dejó la víspera al menos un millar de heridos.

El edificio que resultó más dañado “por el bólidode Cheliábinsk” fue el Palacio de Hielo cuyo armazón y tres vigas horizontales quedaron deformadas tras la caída del meteorito.

La NASA estimó que el objeto tenía 17 metros de ancho antes de entrar en la atmósfera y pesaba alrededor de 10 mil toneladas.

Explotó unas millas por encima de la Tierra, liberando casi 500 kilotones de energía, cerca de 30 veces el tamaño de la bomba nuclear que fue arrojada en la ciudad japonesa de Hiroshima en la segunda Guerra Mundial, agregó la NASA.

REUTERS Y EFE