13 de agosto de 2013 / 11:43 a.m.

México • La Unidad Mixta Internacional (UMI) del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) trabaja para aplicar la robótica móvil en minivehículos aéreos y terrestres, con el fin de apoyar la exploración de lugares inaccesibles y ayudar a la industria y la agricultura.

Esta tecnología es muy útil para explorar zonas a las que el ser humano no puede llegar fácilmente, ya sea por representar un riesgo a la salud o por tratarse de espacios muy reducidos.

La robótica móvil forma parte de las investigaciones desarrolladas en el Laboratorio Franco-Mexicano de Informática y Automática, instalado en la UMI desde 2008 y cuyo director general es el doctor Rogelio Lozano Leal.

Este tipo de tecnología, además, ha sido empleado en vehículos no tripulados enviados al planeta Marte con el objetivo de tomar muestras. Otro ejemplo ocurrió en Japón, donde después de ocurrido un terremoto se usó para explorar sitios donde hubo fugas de gases tóxicos en la central nuclear de Fukushima. En ambos lograron el objetivo de monitorear el lugar sin exponer vidas humanas.

Terrestres

Josué Hernández, ingeniero de la UMI, encabeza la investigación sobre minivehículos terrestres todo terreno de navegación autónoma, los cuales pueden transitar de manera independiente y a su vez están programados para que, una vez explorado el lugar, realicen mapas de la zona.

Los vehículos miniatura tienen sistema de monitoreo y es posible agregarles dispositivos recolectores de muestras o detectores de sonido y pesan entre ocho y 10 kilogramos.

Sus aplicaciones tienen la capacidad para desarrollarse desde la agricultura hasta la industria y su ventaja principal consiste en reducir considerablemente las pérdidas económicas y hacer el trabajo más exacto. Pueden emplearse en el sector productivo, la investigación y la enseñanza.

“Llevan cámara de video, equipo de medición, GPS integrado, y una computadora integrada para que puedan tomar decisiones. La cámara de video puede grabar o enviar la señal en tiempo real”, informó el investigador, quien tiene una maestría en control automático.

Además de estar equipados con sensores de tipo ultrasonido y láser, cuentan con un sistema de navegación que les permite trasladarse sin que ningún ser humano los manipule y su sistema de manejo puede ser manual o automático.

Incluso han diseñado el proyecto en el cual un vehículo es líder y otros sus seguidores, así el primer robot toma muestras, marca la zona y posteriormente se envía una caravana de vehículos para que recorran otros lugares del área previamente explorada.

Aviones

En la UMI también se desarrollan miniaviones convertibles, capaces de efectuar un vuelo estacionario (se mantiene en un solo punto), como el de un helicóptero, y son aptos para volar como un avión clásico. Pueden conmutar en vuelo entre los dos modos de operación. Además puede despegar en forma vertical y no necesitan pista de aterrizaje.

El ingeniero Israel Lugo Cárdenas está desarrollando un método matemático para seguimiento de trayectorias y la versión más reciente incluye microcomputadora a bordo, GPS integrado, puede elevarse hasta dos mil metros.

Los miniaviones de un metro con 50 centímetros se pueden manejar a control remoto o de manera automática, pesan 1.5 kilogramos y son capaces de llevar carga. Incluso se puede diseñar aviones convertibles más grandes y agregar o quitar algunas funciones, dependiendo de las aplicaciones que se requiera.

Este proyecto es financiado por el gobierno mexicano en coordinación con el francés. Los recursos económicos de México los proporciona el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y el financiamiento francés proviene del Centro Nacional de Investigación Científica.

El equipo de trabajo está realizando la patente de estas tecnologías y, posteriormente, se iniciará el proceso de selección para incluir socios comerciales.

Londres prohíbe botes de basura espías

Las autoridades de Londres ordenaron a la empresa de publicidad Renew que inmediatamente deje de usar botes de basura espías para rastrear el paso de los peatones y que, además, quite el programa que detecta los números de serie de los teléfonos multiuso y analiza la intensidad de las señales Wi-Fi.

En una entrevista, el director ejecutivo de Renew, Kaveh Memari, mencionó que vendería los datos a “cualquiera”, por lo que mucha gente puso en duda si su uso era legal.

Los recipientes de basura se suman a una serie de objetos cotidianos, desde televisores hasta inodoros, que se fabrican con capacidad para enviar y recibir datos, abriendo las puertas a una posible interacción.No está en claro de qué modo Renew se proponía usar los datos, que fueron recabados por sus recipientes reforzados y de gran altura instalados cerca de la Catedral de St. Paul y la estación de la calle Liverpool.

Renew puso a prueba la tecnología utilizando 12 recipientes en mayo, pero el programa no llamó la atención hasta la semana pasada, cuando una repentina ola de publicidad sobre los “recipientes espías” puso a las autoridades a la defensiva.

REDACCIÓN